El 23 de diciembre, el Consejo de Seguridad (CS) de la ONU adoptó la resolución 2334, que condena como una flagrante violación de las leyes internacionales los asentamientos judíos en los territorios ocupados de Palestina y reitera la exigencia a Israel de poner fin a todas las actividades de ese tipo. La resolución fue copatrocinada por Malasia, Nueva Zelanda, Senegal y Venezuela y obtuvo todos los votos (14) excepto por la inusual abstención de Estados Unidos, que durante décadas ha usado el veto para mantener impunes los abusos y crímenes de guerra de Israel contra el pueblo palestino.

