En el campo de Moria, situado en la isla de Lesbos, el Gobierno griego está privando deliberadamente de una atención médica adecuada a más de 140 niños y niñas que sufren enfermedades crónicas, complejas y potencialmente mortales. Médicos Sin Fronteras (MSF) hace un llamamiento al Gobierno heleno para que dé una respuesta urgente a esta "lamentable situación" y evacúe de inmediato a todos los niños y niñas gravemente enfermos a la Grecia continental o a otros países miembros de la UE, donde puedan recibir la atención médica que necesitan.


























