Los activistas de la Global Sumud Flotilla, el catalano-palestino y el brasileño, seguirán en la prisión de Shikma tras una audiencia exprés de apenas minutos. Sus abogados denuncian interrogatorios de más de ocho horas, amenazas de muerte y aislamiento extremo, mientras organizaciones y colectivos redoblan las exigencias de liberación y denuncian la criminalización de la solidaridad con Palestina.



