El gobierno español y el Partido Popular se han acostumbrado a ponerse de perfil. Se esconden, ridículamente, tras un tronco que no les cubre. Miran hacia otro lado y silban tonadillas recurrentes cuando, cada vez con más frecuencia se reclama su atención. No es exagerado, su presidente incluso llegó a esconderse dentro de un televisor. Este domingo Catalunya organizaba una consulta en torno a su independencia, que pese a la ilegalidad que tibiamente se imponía desde Madrid y pese a los Ajuntaments que no permitieron que se votara, ha tenido una gran participación. Más del 30% del censo se ha …

