La Economía Social y Solidaria (ESS) se arraiga en valores que concuerdan con reclamos de los feminismos. La ESS y la economía feminista tienen como lucha común la superación del capitalismo, para dejar de poner en el centro los intereses del mercado y del trabajo productivo. Para cambiar el foco y centralizar los cuidados y el sostenimiento de la vida como objetivo de todas las esferas productivas y reproductivas.

