EL VENTANO | No hubo mucha gente, pero hubo mucho ruido. En Zaragoza y en decenas de ciudades de medio mundo, donde la ciudadanía empieza a comprender que la deuda es una estafa, que el sistema es una estafa. Lo saben los que aporrean cacerolas y los que se quedan en casa. Estos son fragmentos del manifiesto leído ayer contra una deuda ilegítima. 'No debemos, no pagamos'. "Dado que no nos quieren escuchar, vamos a hacer ruido para mostrar nuestra repulsa a las desigualdades y la opresión de un sistema económico injusto que pone al capital por delante de las …
