La campaña electoral de las europeas está pasando entre insultos y reproches pero sin abordar los grandes debates de fondo. Estamos prestando muy poco espacio para la reflexión y denuncia del que quizás sea el elemento más preocupante para el próximo periodo, más aún si lo relacionamos con el crecimiento de la ola reaccionaria. Los tambores de guerra que resuenan en las cancillerías europeas como justificación de la acelerada remilitarización que está acometiendo la UE que supone el mayor gasto en defensa en Europa desde la II Guerra Mundial.

