Altavoz

Yo también soy aragonés

| 26 octubre, 2017 07.10

En las entrevistas se oía que el buen aragonés se vestía con el traje regional y ofrecía un ramo de flores a la Virgen del Pilar… Yo sigo pensando que el buen aragonés es el que cumple como ciudadano todos los días del año y en todos los sentidos, esto es, haciendo que la ciudad sea más sostenible urbanísticamente, de mejor calidad ambiental, reivindicando más justicia social, igualdad y libertad, solidarizándose con los explotados y precarizados trabajadores, respetando la libre conciencia de cada cual, luchando contra los privilegios de clase, etc., etc.

Con todo el respeto del que soy capaz de sentir y expresar para todas las personas que creen, manifiesto que unas fiestas populares como las de mi ciudad no pueden ni deben estar casi secuestradas por actos ajenos a la fiesta, jolgorio, alegría, desinhibición, risa, baile… A lo largo de la Historia se ha construido por parte de instituciones religiosas y civiles una realidad virtual, interesada y artificial sobre la virgen del Pilar, hasta tal punto que han conseguido la creación de un icono inconmensurable, era su objetivo, pero muy ligado a lo inmovilista y reaccionario. Y esto es así pues fue en la época franquista cuando se empezaron a celebrar las Ofrendas de Frutos (1049) y de Flores (1958), actos centrales de las fiestas. Tiempos, es bueno y necesario recordarlo, en que miles y miles de personas purgaban en esa inmensa cárcel que era España por defender la libertad. Fueron autoridades franquistas en unión con la Iglesia quienes programaron toda explosión multitudinaria de fe de la cual toma buena cuenta el arzobispo y además, saca pecho por ello… Así que se habla de tradición, pero la verdad es que, no es tanta…

Y es que la leyenda ahistórica, virtual, artificial e interesada de la virgen del Pilar ha sido tejida a lo largo de los años con total desprecio a la inteligencia y abusando de la buena voluntad de la gente que cree a pies juntillas lo que le cuentan con total solemnidad. La venida en carne mortal a Zaragoza, lo datan con una precisión sospechosa, nada de científica, el 2 de Enero del año 40 (coincide con un 2 de Enero de la simbólica toma de la Granada mora)… Se sigue venerando como verdadero el pilar de jaspe donde se apareció, lo cual sigue siendo incomprensible… Se dice que obró el milagro de Calanda o que decidió que dos bombas lanzadas por los esos rojos republicanos no explotaran y que además se puso a nuestro lado en la guerra de la Independencia… Tremendo.

Las fiestas en honor de la patrona de Zaragoza, tienen su origen en 1807 gracias al papa Pío VII que concedió la festividad de la virgen del Pilar y alguien decidió elegir el 12 de Octubre… Hasta entonces se celebraban fiestas “con procesión, pasacalles y toros”, ni rastro de la virgen del Pilar. Pero es que el 12 de Octubre es también el Día de la Hispanidad (anteriormente día de la raza) y fiesta nacional desde que Franco en 1958 así lo decidiera… ¡Qué mala suerte! Podían haber hecho que el día 2 de Enero fuera la fiesta de la virgen, pero no, tuvieron que meterse en medio de lo que eran las fiestas de la ciudad…

¿Qué tiene Zaragoza para que nos hayan metido en semejante lio? En 1905, mientras en Francia se llega a la separación de Iglesia y Estado, aquí se produce la Coronación de la virgen, donde toda la aristocracia y nobleza española, incluida la corona, se confabulan para dotar a la imagen de la virgen con una corona de valor incalculable… En vez de causar rechazo semejante “pasada”, posteriormente, en la época oscura y dictatorial, la jota le dedica eso de brillantes su corona… Canto al que esos tiempos llenó de alusiones rancias, fachosas… Es también patrona de la guardia civil, quien como prolegómeno de la fiesta, celebra un acto en su honor, donde se exalta al cuerpo y a la virgen, y de paso de otros valores pretéritos que creíamos superados (como ha sucedido este año), rancios  exabruptos patrióticos y hasta un encendido discurso-soflama vetusto e infumable del Delegado de Gobierno.

Y en medio de todo este tinglado, no sé muy bien si para cosechar votos, cuando lo que tienen que hacer es gobernar para cambiar las cosas y no cambiar ellos para poder gobernar, la Corporación municipal participa en la Ofrenda y en una misa pontifical en el Pilar… Y aunque la asistencia a un acto u otro o a los dos cambia de año en año, ¿qué pintan nuestros representantes públicos, con la banda de concejal y el alcalde con el bastón de mando en actos confesionales? Supone una falta de respeto a la sociedad civil que ve cómo sus representante se plegan sumisos a la Iglesia y también una contradicción ideológica y de coherencia ética y moral de difícil justificación. Y no es cuestión de izquierda o derecha, no deben participar excepto si lo hacen como ciudadanos normales.

En fin, Ofrendas, Rosarios de la Aurora y de Cristal, Fiesta Nacional y de la Hispanidad… Todo junto, mezclado con pregones, conciertos, jotas…, con los cuerpos de seguridad del Estado y el ejército participando en la Ofrenda y con uniforme, la Delegación de Gobierno con una bandera nacional de lado a lado del edificio (podría ser la de Aragón, o qué), y este año aderezado por los pitidos de los fanáticos de un nacionalismo intransigente y retrógrado.

Por favor, un poco de mesura, dejarnos respirar, queremos respeto y libertad. La fe es privada y personal, ejercerla en los ámbitos propios y propicios para ello.

26 octubre, 2017

Autor/Autora

Militante de la AV La Paz y MHUEL.


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