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Violencia y fraude: las elecciones de Honduras con el golpe de Estado de 2009 en la memoria

Honduras elige a su presidente en un clima de tensión notable. Los candidatos de izquierdas y derechas se autoproclaman vencedores de los comicios mientras siguen las denuncias de irregularidades electorales y el clima de violencia en las calles.
| 27 noviembre, 2017 12.11
Violencia y fraude: las elecciones de Honduras con el golpe de Estado de 2009 en la memoria
Foto: Salvador Nasralla

Las elecciones del 27 de noviembre de 2017 en Honduras pueden dar continuidad al golpe de Estado que depuso al expresidente José Manuel Zelaya en 2009. Al menos eso es lo que apuntan algunas personas expertas en el país centroamericano tras unos comicios en los que se están registrando numerosas irregularidades.

La primera de las ilegalidades es la misma presentación de Juan Orlando Hernández a las elecciones. El actual presidente del país, líder del Partido Nacional, ha atentado contra la Constitución hondureña que no permite repetir en el cargo.

A ese fraude se añaden las denuncias hechas por Alianza de Oposición contra la Dictadura. El partido liderado por Salvador Nasralla y conformado por Libre -partido de Manuel Zelaya- y el Partido Innovación y Unidad-Social Demócrata ha señalado en numerosas ocasiones la militarización del país antes del 27 de noviembre y la manipulación de registros electorales.

A falta de unas pocas horas para que se termine el recuento de votos, tanto el Partido Nacional como la Alianza contra la Dictadura se autoproclaman vencedores de las elecciones y se augura un clima de difícil resolución.

Según BBC, Orlando se ha proclamado así mismo vencedor pese a que los resultados parciales dan la victoria a Nasralla. Los y las partidarias de la formación de oposición y de izquierdas, temen que el actual presidente que alcanzó el poder gracias al golpe de fuerza de los militares en 2009 se presente en breves como ganador de los comicios, para acto seguido desplegar al ejército en las calles y así evitar que la legítima coalición vencedora pueda manifestarse.

Ésta es la vicisitud en unas elecciones en las que para el periodista Alberto Pradilla, pese a que las dos formaciones presentaban programas políticos antitéticos, se ha hablado poco de ideas. Alianza contra la Dictadura se ha centrado en evidenciar los fraudes de su oponente, y el Partido Nacional se ha autoerigido como garante de la estabilidad política. Dicha “seguridad” que persigue a toda costa acabar con las bandas de pandilleros ha sido la antesala del recorte de libertades civiles, el acercamiento a las políticas neoliberales que dicta Washington y la militarización del espacio público.

Con el 2009 en el recuerdo

El 28 de junio de 2009 el ejército salió a la calle para oponerse a las políticas de Manuel Zelaya. La derecha había acusado al presidente electo de quererse perpetuar en el gobierno, tras su convocatoria de referéndum para modificar la Constitución del país. Con ese pretexto el ejército secuestró a Zelaya y lo llevó a Costa Rica. A continuación, el Congreso de Honduras eligió como presidente al también liberal Roberto Micheletti. Finalmente, a finales de 2009 se convocaron elecciones de nuevo y resultó ganador el líder del Partido Nacional, Porfirio Lobo Sosa.

Si tenemos en cuenta el precedente establecido en la década anterior, resulta paradójico que ahora sea la formación de Juan Orlando Hernández la que quiera atentar contra la constitución perpetuando a su líder en la presidencia de Honduras. Veremos si las mismas acusaciones que apartaron a Zelaya del poder harán actuar al ejército contra Orlando.

El país con mayor violencia del mundo

Y mientras todo esto sucede, el clima de violencia en estos comicios es evidente. Tal y como relata para el diario Naiz Pradilla, la semana anterior a la llamada a urnas han sido asesinados tres miembros de Libre, otro de Alianza contra la Dictadura y un activista del Partido Liberal. No sorprende en un país que registra las tasas de homicidios más alta del mundo: 51,9 asesinatos por cada 100.000 habitantes. Un país donde el tráfico de drogas y las pandillas han hecho que Honduras se convierta, según apunta el periodista Alberto Arce, en una región más peligrosa que Irak.

27 noviembre, 2017

Autor/Autora

Periodista. Miembro del Consello d'AraInfo. @AlbertAlexan


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