Altavoz #28jLGTBIQ+

Transformando el Género, generando Igualdad

Comunicado de la Asamblea de la Plataforma 28J de Zaragoza con motivo del Día internacional del Orgullo LGBTI.
| 27 junio, 2015 15.06

Hace diez años los movimientos por la diversidad afectivosexual conseguimos que en el estado español dejara de discriminarse legalmente a las personas por su orientación sexual ante el matrimonio. Entonces dijimos que ese logro no era el final de nada, sino el mínimo punto de partida exigible en una sociedad que se respete a sí misma, de la misma forma que unas décadas antes el logro del sufragio realmente universal que incluyera a las mujeres sólo fue un punto de partida hacia una igualdad efectiva de derechos que dista de haber sido alcanzada.

Entonces celebramos el inicio del largo camino en el que estamos, pero no nos olvidábamos de que la discriminación contra las personas transexuales permanecía en las leyes y en la práctica al privar de derechos sobre su cuerpo y su identidad a quienes se les había asignado un sexo distinto al que vivían como propio.

Hoy, como dijimos entonces y como sabían ya las mujeres, está sobradamente demostrado que un mero cambio legal no garantiza la igualdad de derechos. Menos aún cuando, como en el caso de las personas transexuales, los avances legales siguen sometiendo la libre identidad de las personas al criterio del médico que les toque.

Pero además estos diez años han visto retrocesos en los derechos sociales de toda la población que, como no podía ser de otra manera han dañado antes y más que a nadie a quienes salimos de la norma: por cómo amamos o follamos, por nuestro idioma, por nuestro color de piel, nuestro origen o nuestra diversidad funcional.

Pero dijimos basta. Hace ya cuatro años en las plazas nos reconocimos en las y los nadie que decidieron ser y decidirlo todo, y con ellas y ellos hemos luchado por nuestra salud, nuestra educación, nuestras viviendas y hasta nuestro aire y nuestro sol por el que también pretendían cobrarnos.

Con ellas y ellos estamos echando a los ladrones de gobiernos y ayuntamientos. Pero no para volver al paraíso que nunca tuvimos, sino para seguir el camino empezado.

Porque ahora es momento de recordar que lo que nos robaban no era sólo el pan, sino también las rosas. Y que las señaladas por cómo queremos amar y ser felices ya sabemos hace mucho tiempo que no basta con sobrevivir para ser esclavas, ni del trabajo ni del armario: queremos vidas vivibles porque es la felicidad lo que queremos y no la muerte en vida.

Por eso no vamos a esperar a nada ni vamos a respetar prioridades para ser felices, y esperamos que nadie lo haga: ha sido tan duro abrir la puerta de los armarios como la de los despachos y los plenos, y ahora no vamos a dejar que nadie nos pille los dedos con ellas.

Así que en Zaragoza, en Aragón, y muy pronto en Madrid, vamos a seguir reclamando las rosas, pero vamos a entrar nosotras mismas a por ellas.

Para empezar vamos a exigir en todos esos ámbitos normas y leyes, pero también protocolos y actuaciones explicitas contra la transfobia, lesbofobia, homofobia bifobia y homofamilifobia. Y normas y leyes, pero también protocolos y actuaciones integrales sobre la transexualidad que reconozcan la libre identidad sexual de todas las personas y que garanticen los recursos precisos para su salud y para un entorno educativo y laboral que las respete.

Y vamos a invertir, de una vez, la visión de la diversidad de orientaciones e identidades sexuales como un problema, para enfocar el problema real que es la discriminación y la ceguera de las administraciones para detectarla y actuar contra ella. Y para ello vamos a exigir también la formación de todo el personal público -como el de la salud, de la educación, de la acción social, de la justicia…- para afrontar y defender la diversidad como el valor que es, y políticas en las que las administraciones tengan un papel activo en ello.

Que nadie piense que va a ser fácil, como no lo van a ser ninguno de los cambios necesarios. Pero estaremos ahí para empujarlos, porque ESE ES NUESTRO ORGULLO:

HECHOS ADEMAS DE LEYES PARA LA IGUALDAD DE DERECHOS

Por una ley integral de transexualidad

Por leyes y actuaciones contra la transfobia, la lesbofobia y la homofobia

¿Por qué estamos hoy aquí?

Porque queremos nuestro espacio, queremos ser autónomas y queremos una sociedad más libre.

Y también estamos aquí por gente que estuvo antes y que ya no está. Personas que con su “estar y decir” hicieron posible que todas seamos más libres. Porque cambiaron muchas cosas

Hoy tenemos que recordar a Pedro Zerolo que hizo tanto en este sentido.

Pero él mismo decía que la lucha siempre continuaba y es verdad.

Estamos aquí gracias a Pedro y a otrxs que ya no están, pero también estamos aquí por las niñas y por las adolescentes y por las que aún no han nacido. Por ellas tenemos que decir y hacer para una sociedad mejor. Porque la diversidad es la pasión por la igualdad y la libertad

“Se parece el dolor a un gran espacio” dijo una gran poeta. Pues queremos revertir esto, darle la vuelta y que la diferencia nunca más sea un espacio de dolor- Porque hay que recordar que hay acoso,  que hay suicidios de adolescentes… y que hay una parte -esperemos que cada vez más pequeña- que quiere curarnos, que incita al odio y que, como mucho, nos tolera (odiosa palabra esa de tolerar). Tenemos que hacerles frente.

Queremos un gran espacio de amor y convivencia, para nosotras y para toda la sociedad.

Queremos que el dolor sea un espacio que, como si fuéramos Alicia en el País de las Maravillas lo fuéramos encogiendo poco a poco.

Gracias a Pedro Zerolo y a todas las que lucháis por la libertad.

28J mani zgz 2015

27 junio, 2015

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