Economía

Trabajadores y trabajadoras de BSH Bosch de Zaragoza, Gasteiz y Ezkirotz comparecen en defensa de sus puestos de trabajo

El comité de empresa de la fábrica de Gasteiz, junto a representantes de las secciones sindicales de LAB e IA-TIB en las plantas de Ezkirotz y Zaragoza, comparecían este viernes en defensa de sus puestos de trabajo, amenazados por la multinacional
| 2 julio, 2017 10.07

Trabajadores y trabajadoras de Zaragoza, Ezkirotz y Gazteiz, comparecían ante los medios de comunicación el pasado viernes, compartiendo una preocupación común, la del futuro de la planta que BSH BOSCH tiene en Gasteiz, responsabilidad de la multinacional alemana, a quien le corresponde despejar la incertidumbre que reina sobre esta fábrica.

Según denuncian los sindicatos LAB e Intersindical Aragón (IA-TIB), este famoso grupo fabricante de electrodomésticos, no ha cubierto unas mínimas condiciones de negociación con los trabajadores, a pesar de todos los adornos retóricos de buena voluntad y disposición al diálogo que anuncian en cada contacto con el comité de empresa en Gazteiz.

“La ausencia de garantías en el proceso de venta, anunciado hace meses por la dirección de la compañía, es una auténtica demostración de falta de sensibilidad, así como un desprecio absoluto a la dedicación y compromiso que la plantilla de Gasteiz ha demostrado siempre con el producto que fabrica ; las planchas de vapor. Y que BSH BOSCH ha decidido eliminar de su catálogo comercial”, advierten desde estos sindicatos.

Desde la representación de la plantilla advirtieron que cada una de las experiencias de negociación con la Dirección de este Grupo está muy lejos de la imagen que proyectan en su clásica y famosa frase publicitaria: “este producto tiene un poquito de mi”.

Un reclamo comercial que pretende mostrar que la compañía tiene en cuenta y cuida a sus trabajadores. Un simple repaso a las negociaciones con la plantilla hace que esta publicidad corporativa, no pueda asociarse con la imagen bondadosa que BSH BOSCH quiere proyectar a la sociedad. “Está claro que la realidad es muy distinta en los centros de trabajo”, denunciaban desde los sindicatos.

BSH BOSCH, un historial de negociaciones fallidas

La planta de Ezkirotz ha sufrido recientemente los sinsabores de una negociación de convenio, que por medio del chantaje y la amenaza de deslocalización a Turquía de la planta navarra, BSH consiguió sacar adelante.

Además los restos de la plantilla de Estella, fábrica cerrada recientemente por el grupo, tuvo que sacrificar con una huelga de tres semanas y defender unos acuerdos de traslado a la planta de Ezkirotz que la empresa unilateralmente había decidido incumplir, a pesar de ser un acuerdo firmado y que se gestó en un contexto de cierre de aquella planta.

Las fábricas de Zaragoza, también soportan los rigores de las eternas negociaciones de convenio, la friolera de 37 reuniones dieron como resultado un convenio para 5 largos años y con la triste “legalidad” de ver votar, para la aprobación del texto definitivo, al personal exento de convenio que poseen un status especial, son integrantes de la alta dirección y el convenio no les afecta. Sus votos también contaron y se aprobó con escaso margen. “¿Fue legal?”, se preguntan desde los sindicatos. “Es posible. Pero es sucio, nada legítimo y carece de sentido democrático”, indican.

La planta de Montañana, a pesar de ser el buque insignia de la compañía en el Estado español, también ha tenido malas noticias para su futuro. Recientemente se anunciaba a la plantilla que en dos años, se desmantelaba la línea de lavavajillas con lo que la pérdida de empleo en esta localidad es un hecho, para dentro de muy poco.

Precisamente en esta localidad aragonesa, BSH BOSCH ha perdido recientemente todos los juicios por vulnerar el derecho a la huelga que con motivo del convenio anterior se realizaron en sus plantas de Zaragoza. “Vulnerar un derecho fundamental es algo que no se espera de una multinacional que persigue el prestigio y la buena reputación para enseñar a sus clientes”, advierten desde la representación sindical.

En el último balance económico BSH BOSCH obtuvo un resultado consolidado de decenas de millones de euros de beneficios. El negocio va viento en popa, sin embargo los y las trabajadoras están un poco lejos de los éxitos del grupo. “Es indudable, que BSH se lleva un ‘poco’ de todos nosotros”, aseguran con ironía desde los sindicatos.

Por todo ello, desde la planta de Gazteiz advierten que no se puede esperar una negociación razonable ni mucho menos que pueda trasmitir confianza en el futuro. “La dirección que todos nosotros compartimos es la responsable de todos estos conflictos y eso no puede animarnos. Cada día que pasa, estamos más convencidos que para Vitoria, BSH BOSCH puede encubrir un cierre con la dosis acostumbrada de buenas intenciones que la triste y tozuda realidad nos enseña que no existe. En definitiva, pura exhibición publicitaria que pretende demostrar que habrá hecho todo lo posible por buscar comprador, para luego comunicarnos lo inevitable”.

Todos los elementos que existen encima de la mesa a día de hoy indican que la lucha que hasta ahora realiza la plantilla de esta empresa, se va a mantener mucho tiempo y añaden “que la indignación, tensión y rabia por la gestión que BSH BOSCH está realizando de este proceso de venta, es mucho mayor que cuando empezamos”.

Desde los sindicatos, pese al pesimismo, anuncian su compromiso para hacer todo lo posible por unificar las distintas luchas para contrarrestar la intransigencia que BSH BOSCH mantiene sobre todo con la empresa vitoriana.

2 julio, 2017

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