Culturas

Segunda jornada del Slap entre piscina, patines y buena música

Crónica de la segunda jornada del Slap! Festival. Lo bueno del Slap es que aunque no te guste trasnochar y seas de levantarte temprano no te vas a quedar en la tienda de campaña esperando a que empiece la actividad al final de la tarde.
| 8 julio, 2018 18.07
Segunda jornada del Slap entre piscina, patines y buena música
Shirley Davis. Foto: @gustaffchoos

Desde las 12.00 de la mañana del sábado hubo actividades dedicadas a las y los más pequeños, deportivas, sesiones de Dj’s e incluso la actuación de la formación folk israelí Hayelala.

A este ritmo, a las 6 de la tarde el camping de Zaragoza era un hervidero de público con ganas de actividad y tuvo lugar la Soul Train Pool bajo la dirección del dúo Chocolate Sexy y Papi Caos. Ésta fue una de las actividades más divertidas de toda la programación y se dedicó a imitar al mítico programa de la televisión estadounidense de los 70 Soul Train. En éste, el público formado completamente por afroamericanos hacía un pasillo por donde iban pasando parejas que demostraban sus excepcionales dotes de baile a ritmo de música funky. Y aquí se hizo lo mismo sólo que en una piscina.

Con todo el subidón que dejó la anterior actividad comenzó en el mismo escenario de la piscina la actuación del inclasificable y peculiar artista local Bigott. En la actuación se tocaron temas de Candy Valley, disco que publicó este año, junto a los del resto de su discografía. La guinda del repertorio la pusieron Cannibal Dinner, una de sus canciones más aclamadas, y la versión que tocaron de Hong Kong Garden de Siouxie And The Banshees.

Después de toda la tarde a remojo el público ya fue abandonando la piscina para cambiarse de ropa y presenciar otras actividades en seco como el campeonato de baile All Styles, un clásico en la programación del Slap que también fue presentado y animado por la pareja Chocolate Sexy y Papi Caos.

Con el anochecer llegó el momento de estrenar el escenario del anfiteatro con una de las actuaciones más esperadas de la programación, la de la estadounidense Charenée Wade. La cantante dio todo un recital en el que la única duda que se planteaba al oyente era quién tenía más dominio de su instrumento, si ella misma con su voz o los tres geniales instrumentistas que la acompañaban y con los que se entendía a la perfección con sólo una mirada.

Tras el concierto llegó el momento del lugar más surrealista del Slap: la Roller Disco. Ésta tuvo lugar en un frontón que mediante una luz fosforescente en una de sus paredes permitía hacer grafitis  que desaparecían al poco rato mediante las linternas de los teléfonos móviles. Por si esto fuera poco la cabina del Dj era una replica del Mocoso de los Cazafantasmas de cuatro metros de altura en la que a través de la apertura de la boca se podía ver trabajar a los platos a Dj zaragozano Pendejo, otro fijo en las programaciones del Slap. Y para rematar todo lo anterior entre el público bailando se podían encontrar numerosos patinadores.

La siguiente actuación de vuelta al anfiteatro fue la de Shirley Davis & the Silverbacks. La cantante inglesa y su banda dieron todo un recital de soul lleno de energía y sentimiento que se comunicó muy bien con el público a través de sus músicos españoles. El único “pero” que se le pudo poner al concierto fue que coincidiera en horario con la sesión que pinchó Frank T en el escenario de la piscina llena de temas con sabor a Hip Hop añejo.

A partir de estas horas fueron intercalandose las sesiones de Pendejo en la Roller Disco con los últimos conciertos del anfiteatro. El siguiente fue el de los italianos Calibro 35. Esta banda italiana ya visitó el Slap hace unos pocos años y rinde homenaje a las bandas sonoras de las películas policíacas o de Spaghetti Western de los 60 y 70. Sus temas instrumentales contenían toda la épica de compositores como Ennio Morricone pero quizá eran demasiado solemnes para esas horas.

La encargada de poner el cierre al anfiteatro fue la música cubana que se hace llamar La Dame Blanche. El estilo de esta artista es difícil de clasificar por la mezcla de tradición y modernidad que practica. En su repertorio se mezclan los géneros tradicionales cubanos con la música urbana y de baile contemporánea. Esta extraña mezcla creó división de opiniones en el público entre los que se quedaban con la emoción que ponía a sus composiciones y los que la despacharon como “la Pantoja feat Rap”.

Una vez terminadas las actuaciones, los Dj’s se adueñaron del resto de la noche con el colectivo Hardy Church en la Roller Disco haciendo que el respetable echara el resto bailando con su ecléctico repertorio hasta el fin de la noche.

Y este domingo la jornada todavía está repleta de actividades para los que les queden energías y quieran esprimir el Slap hasta el último minuto y si no hasta la edición del año que viene que ya se espera con ganas.

8 julio, 2018

Autor/Autora

Colaborador de Arredol y AraInfo. @Davizoaf


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