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Según Zoido la violencia del 1-O fue proporcionada, merecida y democrática

El comisario de derechos humanos del Consejo Europeo envía una carta al ministro del interior español para preguntarle por los sucesos del 1-O y esto es lo que Zoido le contesta: no se vulneraron derechos y la actuación policial fue impecable dada la ilegalidad del referéndum.
| 10 octubre, 2017 07.10
Según Zoido la violencia del 1-O fue proporcionada, merecida y democrática
Juan Ignacio Zoido. Foto: Ministerio del Interior 2017 (CC)

No ha sido ninguna persona sospechosa de radicalismo ni nadie afín a los intereses del independentismo quien ha mandado una carta al ministro del interior Juan Ignacio Zoido, para pedirle explicaciones sobre los hechos ocurrido el pasado 1 de octubre en Catalunya. Nils Muižnieks, comisario de derechos humanos del Consejo Europeo, ha publicado la carta que el pasado 4 de octubre le envió al ministro. Así empieza la misiva: “Le escribo para compartir mis preocupaciones con respecto a las alegaciones de uso desproporcionado de la fuerza por autoridades policiales de Catalunya el 1 de octubre de 2017”. “Estoy siguiendo de cerca los acontecimientos (…) y he recibido informes sobre el uso desproporcionado de la fuerza contra manifestantes pacíficos y personas dedicadas a la resistencia a la acción policial”, añade la carta.

La preocupación de Muižnieks tiene que ver con el hecho de que las fuerzas de seguridad estatales actuaran desmesuradamente contra personas que protestaban pacíficamente. Según el comisario de derechos humanos en su carta Amnistía Internacional le ha enviado un informe en el que se constata que durante la represión del 1-O se emplearon armas antidisturbios con balas de goma de forma inadecuada. La carta, pese a reconocer a la policía española cierta dificultad para actuar en una situación de tensión como la que vive Catalunya, insta al ministerio del interior a que “se lleven a cabo investigaciones rápidas, independientes y eficaces en todas las denuncias de la mala conducta y el uso desproporcionado de la fuerza durante los acontecimientos del 1 de octubre de 2017 en Cataluña”. Muižnieks considera que resulta sumamente importante llevar a cabo esa investigación “tanto para disuadir cualquier nueva conducta policial como para prevenir de cualquier escalada de tensiones y violencia”. Concluye el comisario de derechos humanos del Consejo Europeo que “garantizar la rendición de cuentas por la mala conducta es esencial para preservar la confianza pública en el trabajo de los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley”.

Dos días después de recibir esta carta, el 6 de octubre, el ministro Zoido respondió al comisario de derechos humanos del Consejo Europeo en una carta que empezaba de un modo contundente: “La democracia es la extensión universal del estatuto pleno de la ciudadanía. Con ella una sociedad es capaz de permitir que todos sus miembros disfruten de sus derechos civiles y políticos sin que quepa ningún tipo de segregación, incluida la política (…). Bajo la actual Constitución de 1978, España ha disfrutado del más largo periodo de concordia, crecimiento económico y bienestar de su historia”. Más adelante en su escrito, el ministro de Interior concluía su disquisición sobre los que son para él los pilares fundamentales de la democracia española: “En España nadie es perseguido por sus ideas. Cualquier aspiración política puede ser expresada y canalizada a través de vías legales”.

En menos de una página Zoido exponía el mantra del que no están dispuestos a moverse ni un milímetro los representantes máximos del estado: monarquía, judicatura, gobierno, partidos ultraconstitucionalistas y, sorpresa, partidos neofranquistas. El estado español es perfecto desde 1978, la Constitución es la piedra angular de la convivencia.

Seguía Zoido: “Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado siguiendo instrucciones del Poder Judicial, actuaron prudente, apropiada y proporcionadamente, con el objetivo de asegurar el cumplimiento de la ley y Ia protección de los derechos y libertades de todos los ciudadanos”. Para el ministro “las actuaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado no solo estuvieron motivadas por Ia manifiesta ilegalidad del pretendido referéndum, sino también por la absoluta falta de respeto por los estándares democráticos más básicos requeridos para una consulta de esas características”.

Aunque cuadros medios de la policía han pedido perdón por las cargas violentas, el ministro sigue negando la mayor. Su pensamiento podría resumirse simplificadoramente del siguiente modo: no hubo mucha violencia, y si la hubo era porque los independentistas se lo merecían por golpistas y porque los tribunales lo habían considerado así.

La carta de Zoido termina exponiendo todo el ideario unionista que el domingo 8 de octubre en toda su esencia salió a pasear por las calles de Barcelona: “Ninguna democracia consolidada puede aceptar un desafío a su orden constitucional y a su integridad territorial que busque la imposición por la fuerza de un proyecto de ruptura”, afirma la misiva. “Una comunidad internacional en la que el Estado de Derecho prevalece no puede aceptar el comportamiento antidemocrático de unos pocos que ignoran los derechos de todos los demás y que quieren subvertir unilateralmente los principios y valores en los que se funda la coexistencia democrática en una sociedad avanzada”, añade Zoido. “La primera condición para el funcionamiento de un sistema democrático es el respeto a la ley, fuera de la ley no hay democracia”, concluye el ministro.

Fue un hombre monstruoso quien acuño una de las frases más brillantes de toda la historia. Una mentira repetida mil veces acaba por convertirse en verdad, afirmaba Goebbels. La democracia se fundamente en la ley es la mentira que al final va a imponerse. La verdad es que la democracia, tal y como indica la etimología de la palabra, se basa en el poder popular. Otra mentira más: el estado español es una sociedad avanzada que ha coexistido pacíficamente desde la Transición. No hace falta explicar cual es la verdad en un estado donde el primer partido de gobierno ha sido acusado recientemente de corrupción o en el que se encarcela a personas por ser independentistas. Y por último la mayor mentira y la que nos atañe hoy: La violencia ejercida el 1-O fue proporcionada, merecida y democrática. Esa falsedad se esfuma si buscamos en internet algunos vídeos del día del referéndum.

10 octubre, 2017

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