Movimientos Entrevistas

Sara Merec: “La ventaja de estar con una mujer es que me siento en igualdad. Es un problema cuando se asumen roles”

Charlamos con la directora de cine de ‘Isla Ignorada’, la gestora cultural María Santoyo y la actriz Itziar Castro sobre lesbianismo, la falta de referentes para sentirse liberada y algunos de los dilemas y ventajas que se presentan dentro de la industria cultural cuando deseas a "la otra”
| 27 mayo, 2018 07.05
Sara Merec: “La ventaja de estar con una mujer es que me siento en igualdad. Es un problema cuando se asumen roles”
Sara Merec

Hace rato que ya es la de comer, pero La Casa de la Mujer nos ha cedido un pequeño espacio en la Sala Juana de Grandes para poder hablar. La directora de cine Sara Mérec ha llegado a Zaragoza para presentar su corto documental “Isla Ignorada” en el Festival Zinentiendo y ha traído consigo a dos compañeras, la directora y gestora de proyectos culturales María Santoyo y la actriz de series como “Vis a Vis” o de películas como “Pieles”, Itziar Castro.

Aprovechamos para hablar del lesbianismo y referentes pero no solo de eso, de las exigencias de ser un personaje público, del encasillamiento en la industria audiovisual, del deseo, de las contradicciones y de como acabas siendo una “lesbiana del Telva”.

“Isla Ignorada” nos presenta el testimonio de mujeres lesbianas en el mundo rural…

Sara Merec: Este año está siendo el año de las mujeres y creo que va a ser un año histórico, como mujer ante todo, todas estamos trabajando en muchas cosas en apoyo a la mujer en general, a la mujer lesbiana, a la mujer maltratada, a la mujer que sufre violencia y bueno, en la parcelita que a mí me toca como activista estoy trabajando en el tema de la mujer lesbiana.

“Isla Ignorada” es un proyecto que empezó hace un par de años con el lanzamiento de un periódico que se llama “Isla Ignorada” con la idea de tratar las temáticas que tenemos que afrontar como lesbianas en nuestra cotidianidad y que en realidad son desconocidas. El tema de que ya lo hemos ganado todo es algo que hemos oído muchas veces de muchos compañeros heterosexuales pero cuando tú te enfrentas a tu día a día te das cuenta de que la batalla sigue ahí y hay que seguir haciendo cosas.

Entonces el corto documental habla en concreto del entorno rural, como las mujeres de distintas generaciones porque hay una mujer que es más mayor y vivió la época franquista, las problemáticas que tuvo y como para ella el movimiento feminista fue una gran contribución para reafirmarse y luego tienes a una chica que ha hecho ahora 18 años que te cuenta como en el colegio pues el ser una persona empoderada te ayuda a no ser objeto del bullying.

¿Hay referentes lésbicos en las narrativas actuales?

Itziar Castro: A nivel de referentes lésbicos creo que una cosa es la parte de ficción que cada vez hay más proyectos tanto series como películas que se habla del lesbianismo y que, incluso, son lesbianas sin que sea una trama dramática y que vayan todas a morir que hasta hace unos años era todo así.

Cuidado, una comedia romántica lésbica hace muy pocos años que empieza a fluir, que acaba bien, que acabe mal era como muy habitual y entonces cada vez más a nivel internacional, a nivel nacional se va poquito a poco con proyectos cinematográficos. Cada vez más, este año precisamente hay una película que dirige Inés de León donde Leticia Dolera es una protagonista lesbiana y es cómica, me parece maravilloso y va a ser muy mainstream que eso también hacía falta.

María Santoyo: “Vis a Vis” no acaba mal porque ya están en la cárcel…

I.C: Y que no acabe porque si no me quedo sin curro.

Itziar Castro

Itziar Castro

S.M: No os llama la atención que todas las películas, no todas pero que haya dos series tan potentes que hablen de la diversidad siempre en la cárcel. Tenemos que seguir encarceladas…

I.C: A lo mejor porque mayoritariamente son cárceles de mujeres y, por lo tanto, es donde están todas las mujeres. Si hicieras una de otro lugar donde solo hay mujeres, por ejemplo, un gymnasio femenino, pues pasaría lo mismo. El tema es buscar un lugar donde solo haya mujeres.

M.S: El tema anterior era el internado. Hay una serie de libros de Enyd Blyton que se llama “Torres de Malory” que invito a que lo releáis porque es que no es que sea lésbico, es abiertamente lésbico.

S.M: La primera película lesbiana así más conocida es la de “Mujeres de Uniforme” que era un internado.

M.S: El royo lésbico en las películas de la república de Weimar estaba siempre muy presente. Eran siempre mujeres fatales, había como más libertad.

I.C: Era la época del Cabaret berlinés, años 20, donde la sexualidad era más abierta. Yo creo que tiene que ver con el empoderamiento femenino y la libertad sexual y después también el hecho de adquirir roles masculinos. De todas formas, aquí está pasando que son mujeres encerradas pero casi todas las series están poniendo personajes lésbicos que está muy bien.

M.S: Está más normalizado.

I.C: Más en series que tienen un tarjet mayor que, por ejemplo, TVE lo ve gente mayor y que tengan personajes lésbicos como han sido la de “Seis Hermanas” o, ahora es “Servir y Proteger”. También está bien más allá de lo conflictivo. Pero sí que creo que hace falta un paso más allá a nivel de visibilización de personajes públicos porque sí es cierto que los hombres están muy bien vistos que sean muy guapos y que tengan muchos hombres y sean muy promiscuos pero las mujeres no. Hay muy pocas que lo digan y las que lo han dicho han sido forzadas a decirlo y no lo han dicho públicamente mucho y muy claramente.

¿Cómo es la industria?

I.C: Dentro de la industria no hay ningún problema. Puedes ser lo que te de la gana porque entre compañeros no hay ningún problema. El problema es de cara al público pero que es una cosa que no se acaba de entender porque dentro de la industria no hay ningún problema, al menos, yo no lo he vivido así. Tengo muchos amigos y muchas amigas abiertamente sexuales en todos los sentidos pero que se sepa públicamente como que queda mal.

M.S: Antes estábamos hablando de la autoorganización, hay una serie de miedos anticipatorios en determinados ámbitos. En el cultural no hay ningún problema, al contrario, si lo hubiera la persona que puede sentir que de repente le molesta en la puñetera vida te lo va a decir porque va a quedar muy mal esa persona. Se ha revertido el proceso. Pero sí es cierto que bueno veladamente hay alguna persona en concreto que todas sabemos quien es que el hecho de hacerlo público siempre es, “no, no, es que de mi vida privada no hablo”. Es tu vida privada pero eres un personaje público, hace mucho bien que tú hables de esto abiertamente y con naturalidad. Hay una cierta responsabilidad.

También pasa que como no lo han dicho en su momento, casi la vergüenza no es tanto por decirlo ahora sino por todo ese tiempo que no lo has dicho.

María Santoyo

María Santoyo

Se niegan los procesos, si eres lesbiana es que has tenido que ser lesbiana toda la vida y se niega la vulnerabilidad de haber fallado…

S.M: Precisamente por la falta de referentes. Cuando hablo con personas con las que he querido trabajar en mi proyecto me decían es que yo no quiero ser abanderada de nada, no quiero ser señalada como “La Lesbiana”, porque son muchas más cosas que “La Lesbiana” e imagino que también en el mundo del cine yo he escuchado muchas veces el supuesto miedo a que se te encasille. Que se me encasille en todos los papeles de lesbiana, es como Ellen Page ya va a hacer todas las películas de lesbiana, pues no tendría por qué ser así.

I.C: Que te encasillan es obvio pero te encasillan en todo. Una de las cosas de las que hablamos con compañeras es que actrices buenísimas con Goya además, las encasillan en una temática y no les ofrecen una comedia en la vida. Y están como, por favor, quiero dejar de llorar o, al revés, actrices supercómicas que son buenísimas haciendo drama pero no les dan nunca la oportunidad, no venden.

Es muy dificil desencasillarse en esta profesión porque como casi siempre te llaman a no ser que te hagas tus propios proyectos y puedas hacer la realidad que tú quieras, es muy dificil que no te encasillen. A la que haces dos o tres de lesbiana, evidentemente te llaman para lesbiana porque saben que tú lo vas a hacer bien. Ya saben que yo no tengo ningún problema en desnudarme porque constantemente estoy desnuda en todos lados. De hecho, me llamaron para “Vis a Vis” y ya estábamos con el guión y me llama la directora de casting: “Perdona, que no te lo he preguntado porque lo he dado por hecho pero sabes que sales desnuda en la primera secuencia”.

Pero más bien va por donde va ella, por lo de “no quiero hablar de mi vida privada, es mía” y es como esa línea tan delicada. Tampoco hay que ser abanderada de nada, yo no soy abanderada contra la gordofobia, yo soy yo y hago mi vida como puedo y como me dejan pero lo que no hago es esconderme de nada, ni de mi gordura.

M.S: Lo positivo que es y además muy transversalmente para cualquier mujer, es una imagen que de repente va a poder decir, yo soy como soy, como sea, como quiera ser o como puedo ser dentro de veinte años. Igual dentro de veinte años quiero ser hetero y “traiciono a la causa”. Imáginate que con noventa años me voy a una residencia y me enamoro de un señor.

I.C: Mi expareja le da vergüenza ahora, más mayor, decir que ahora es heterosexual, pues claro, toda su vida lesbiana, además de reivindicativa, y dices ahora me da vergüenza decir que soy hetero.

¿El deseo fluye?

I.C: Eso debería ser así lo que pasa que somos muy de etiquetar. De hecho, una amiga mía que va a hacer un corto documental también que mezcla los procesos del ser humano con el reciclaje de basuras. Somos de ordenar hasta la mierda. Tenemos que ordenarnos porque sino y lo que sale de esa norma en cualquiera de los sentidos te despistan. Que tú ahora tengas una sexualidad abierta y quieras acostarte con quien te de la gana eres una fresca y no se acaba de entender. La libertad sexual, pero la libertad en general no se acaba de entender.

S.M: Estoy totalmente de acuerdo, al final vivimos en una sociedad que nos dice que tenemos que ser libres y diversos o creemos que tiene que ser así y vivimos, por otro lado, rodeados de etiquetas, de hashtag, de twitter. Es que a mí me ha pasado alguna vez diciendo pero ¿tú qué tipo de artista eres? A mí no me gusta definirme, dependiendo de cada proceso, de cada trabajo a mí me gusta abordarlo de una manera. ¿Por qué me tengo que etiquetar? Al final la sociedad está montada para tener estadísticas, big data, todo tiene que ser algo.

Sara Merec

Sara Merec

¿Adaptarte a la norma heterosexual, acercarte al sistema o romper con todo y buscar otras alternativas?

M.S: ¿Quieres mi posición política o personal?

Las dos, las contradicciones son maravillosas…

I.C: ¡Viva oxímoron!

M.S: Todas mis amigas bolleras modernas me llaman “lesbiana del Telva” porque estaba casada, teníamos una hija, teníamos una familia que parecía que podíamos posar en el Hola. En los afectos soy lo que soy que me ha salido así más “corriente” pues es lo que hay. Lo que nunca voy a hacer es anteponer una política a los afectos. Yo debería estar con un gender fluid porque es en lo que creo, ahora mismo debería estar con un tío con tacones y con barba pero no puedo anteponer esa política a mis deseos. Al final mi vida a discurrido por ese camino y por eso mi llaman “lesbiana del Telva”.

La boda fue un poco trampolín porque en España somos muy folckloricos, si hay una fiesta de por medio, ya todo es mucho más fácil. Es un suceso que al final legitima.

S.M: A mí me pasa como a María, me rodeo de gente que precisamente hablamos y debatimos mucho sobre esto pero en la práctica yo también me he educado de una cierta manera y no soy capaz de plantearme una historia poliamorosa. Cada uno se tiene que sentir coherente con quien es. En la diversidad es como crecemos sí que es verdad que la heteronormatividad que se plantea para mí es un problema cuando se asumen roles. Por ejemplo, el otro día estaba leyendo un libro de mujeres de 1920-1930, “Mujeres bajo sospecha”, hablaba de relaciones de mujeres en las que hay un hombre y hay una mujer. Para mí la ventaja de estar con una mujer es que me siento en igualdad.

I.C: Esa es la típica pregunta que te hacen, ¿quién hace de hombre y quién de mujer?

M.S: La sociedad es binaria y maniquea….

I.C: Yo creo en la libertad absoluta del ser humano para que haga lo que quiera, siempre y cuando no haga daño a nadie ni a una misma.

27 mayo, 2018

Autor/Autora

Periodista y videorealizadora en Zero Grados y AraInfo. Integrante del Consello d'AraInfo. @Rocio_Duran_


Flickr
Twitter
Facebook

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

CERRAR