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¿Qué se decide en el referéndum turco?

Desde primera hora de este domingo, Turquía vota en referéndum una gran reforma constitucional que podría otorgar amplísimos poderes al presidente Recep Tayyip Erdogan. La ciudadanía turca se ve así cuestionada entre votar ‘Evet’ (sí), otrogando al presidente turco, un poder casi ilimitado para gobernar, o votar ‘Hayir’ (no) dando la espalda a un presidente...
| 16 abril, 2017 13.04
¿Qué se decide en el referéndum turco?
Recep Tayyip Erdogan.

Desde primera hora de este domingo, Turquía vota en referéndum una gran reforma constitucional que podría otorgar amplísimos poderes al presidente Recep Tayyip Erdogan. La ciudadanía turca se ve así cuestionada entre votar ‘Evet’ (sí), otrogando al presidente turco, un poder casi ilimitado para gobernar, o votar ‘Hayir’ (no) dando la espalda a un presidente que insiste en la necesidad de esos poderes para luchar contra los “enemigos internos y externos”.

El polémico proyecto, impulsado por Erdogan, actual presidente islamista del país, y gobernante del Partido Justicia y Desarrollo (AKP), ha desatado críticas dentro y fuera de Turquía pues concentra excesivo poder en manos del jefe de Estado.

En caso de aprobarse, algo que es más que probable, la reforma se comenzaría a aplicar en 2019 y abriría la puerta a que Erdogan, que ahora tiene 63 años, pudiera ser presidente con amplios poderes hasta el año 2029 o, incluso, hasta el 2034.

La Comisión de Venecia, órgano consultivo del Consejo de Europa, ha advertido de que la reforma no prevé una clara separación de poderes e introduce un régimen autoritario “de un solo hombre” que debilitaría la democracia en Turquía.

Enemigos internos y externos

El principal enemigo interno de Erdogan es el pueblo kurdo. Representado en el parlamento por el Partido Democrático de los Pueblos (HDP), con 59 escaños, y contra el que el régimen turco ya actúo sin necesidad de una reforma constitucional. Detuvo a 13 de sus líderes el pasado mes de noviembre, y ha terminado por condenar este mismo martes a un año de cárcel a la copresidenta del partido, Figen Yuksekdag, por “hacer propaganda a favor de una organización terrorista”.

Esa organización, considerada terrorista tanto por Estados Unidos como por Europa, es el Partido de los Trabajadores del Kurdistan (PKK), y fue incluido en el listado de organizaciones terroristas en 2004, gracias a las presiones de Turquía.

En la actualidad la represión contra el pueblo kurdo en Turquía es más que visible. Aproximadamente medio millón de personas han migrado debido a esta represión, varios medios de comunicación kurdos han sido cerrado, sus representantes políticos son represaliados y se libra una guerra encubierta entre ambos bandos en el noreste del país.

Sus enemigos exteriores son mucho más difíciles de definir. En la actualidad Turquía es miembro de la OTAN, y vive sus peores momentos en las relaciones con el mundo occidental. Europa parece haber cerrado definitivamente la puerta a su entrada en la Unión Europea, y las recientes prohibiciones de algunos estados europeos a realizar campaña para este referéndum en sus territorios han empeorado las relaciones, hasta el punto de romperse, por ejemplo con Holanda.

Las pruebas de suministros de diferente tipología a combatientes del ISIS en la guerra de Siria sirvieron para que el propio estado turco acusara a los Estados Unidos de colaborar y financiar la guerra yihadista contra el gobierno del presidente sirio Bashar al-Asad. En la actualidad Turquía se encuentra en pleno proceso de cambio de órbita, intentando abandonar el barco occidental, y acercando posturas hacia Rusia, como se ha demostrado con el alto el fuego en Siria, firmado con este país. Sin embargo este cambio le acercaría también a la órbita chiita, abandonando el papel de líder del mundo sunnita.

El referéndum punto por punto

En clave meramente interna, el triunfo del Evet realizaría modificaciones sustanciales a la constitución turca, así como al funcionamiento del Estado. Estas son algunas de las decisiones que tomarán hoy los y las turcas en las urnas:

– El cargo de primer ministro es abolido y sus poderes se transfieren al presidente, que asume así la jefatura del Estado y la del Gobierno. El presidente es quien nombra a los ministros y otros altos funcionarios, sin necesidad de consulta o aprobación de la Asamblea (Parlamento). Se elimina la posibilidad de que los ministros puedan perder el cargo por una moción de censura.

El presidente puede ejercer el poder ejecutivo al margen del Parlamento, mediante decretos vinculantes pero que pueden ser sustituidos y anulados posteriormente por la Asamblea. El presidente podrá, como ahora, bloquear leyes del Parlamento, pero para levantar ese veto hará falta la mayoría simple de toda la Cámara y no de los diputados presentes, como hasta ahora.

El jefe de Estado nombra a cuatro de los trece miembros del Consejo Supremo de Jueces y Fiscales, además de al ministro de Justicia y a su secretario de Estado, que forman también parte de ese organismo encargado de nombrar a los jueces y fiscales. El Parlamento nombrará a siete. Hasta ahora, 11 de sus actuales 22 miembros eran elegidos por los propios jueces y fiscales y 4 por el presidente.

– El jefe de Estado decide también los nombramientos de los rectores de las universidades.

El presidente puede pertenecer a un partido político y liderarlo, actualmente la Constitución vigente no lo permite, Erdogan tuvo que entregar su carné del AKP, formación que él fundó, cuando fue elegido jefe de Estado.

– Se introduce el cargo de vicepresidente como representante o posible sustituto del jefe de Estado, por lo que esa función ya no recae en el presidente del Parlamento, como hasta ahora. El jefe de Estado es quien decide el número de vicepresidentes, los elige y nombra, sin intervención de la Asamblea General.

– Las interpelaciones parlamentarias solo podrán presentarse por escrito a un ministro o al vicepresidente.

El Parlamento y el presidente de la República serán elegidos por la población conjuntamente, el mismo día y cada cinco años (la primera vez el 3 de noviembre de 2019), con lo que aumenta la posibilidad del triunfo del partido del presidente. La edad mínima para ser elegido diputado se reduce desde 25 a 18 años, mientras que el número de escaños de la Cámara aumenta de 550 a 600.

El jefe de Estado tiene la potestad de disolver el Parlamento en cualquier momento y tanto uno como otro pueden convocar elecciones anticipadas, aunque la Asamblea General requiere para ello tres quintos de los votos. En ambos casos se volverá a votar conjuntamente al presidente y al nuevo Parlamento, por lo que un presidente no puede disolver la Asamblea sin poner su propio cargo a merced de las urnas, ni la Asamblea cambiar al presidente sin renovarse.

La gestión del presidente está limitada a dos mandatos de cinco años cada uno. Sin embargo, si el Parlamento convoca elecciones anticipadas durante el segundo mandato del jefe de Estado, éste puede volver a presentarse y, si gana, comienza un nuevo cómputo de los cinco años del mandato. Esta disposición implica que si el AKP gana en noviembre de 2019 y logra a fines del segundo mandato la mayoría necesaria para convocar nuevas elecciones, Erdogan podría permanecer en el poder hasta 2034.

– Se introduce la posibilidad de investigar al presidente no sólo por alta traición, como hasta ahora, sino por cualquier otro delito, aunque para ello es necesario el voto de dos tercios de todos los diputados de la Asamblea.

16 abril, 2017

Autor/Autora

Miembro del Consello d'AraInfo. @maconejos


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