Altavoz

Pueblos vivos contra la despoblación. La Selba de Clamosa

| 10 octubre, 2017 13.10

Frente a la España vacía y la despoblación, que conlleva desolación y abandono, hay quienes están repoblando pueblos abandonados haciendo que la vida fluya de nuevo en esos territorios.

Actualmente, en toda España y en concreto en Aragón, la despoblación es un problema que asola a extensos territorios que ven peligrar su presente y futuro ante el éxodo rural en las últimas décadas y la falta de una renovación poblacional. Por toda la península Ibérica hay cientos de pueblos abandonados. Muchos de ellos fueron expropiados por diferentes administraciones del Estado para construir pantanos y otras infraestructuras. Solo en el Pirineo de Huesca, según informes de DGA, hay 65 pueblos abandonados y cerca de 7.000 personas desplazadas.

En las comarcas de Sobrarbe y Ribagorza, a finales de los años sesenta del pasado siglo, fueron expropiadas grandes extensiones de terreno debido a la construcción de la presa y el embalse del Grado, lo que supuso el abandono y la despoblación total de varios núcleos y casas habitadas en dichas comarcas.

Uno de estos territorios rurales es Clamosa, en Huesca y, dentro de ella, La Selba, un núcleo ubicado en el término municipal de La Fueva, cuyo propietario actual es la Confederación Hidrográfica del Ebro y que cuenta con una con una larga historia.

Las casas de La Selba de Clamosa estaban enclavadas originariamente en un lugar elevado que permitía vigilar los cultivos. Las guerras y alteraciones de la Edad Media hicieron que las casas se agruparan formando pueblos al amparo de un baluarte defensivo. En el siglo XVIII se levantó el Caserío de Samper (Trillo) y en el XIX la Caseta, Bediello y La Selba, todos ellos en Clamosa. Estos enclaves contienen un patrimonio económico de hectáreas de secano para trigo, vino, aceite y también cereales, así como algunas hectáreas de huertas a orillas del río Cinca.

Las edificaciones que han llegado hasta la actualidad fueron levantadas entre el siglo XII y comienzos del siglo XIX. Tienen un valor patrimonial etnográfico para el reconocimiento de la vida cotidiana, agrícola y ganadera de la zona en conjunto con las tres parroquias, que componen un legado artístico y cultural en descomposición. Destaca en este conjunto la iglesia de Clamosa cuya concepción y planos se deben al ilustre arquitecto zaragozano Agustín Sanz, que ha sido estudiada por el catedrático Manuel García Guatas. Asimismo, alberga la iglesia de San Julián de la Penilla y la ermita de Nuestra Señora de la Esperanza, románica del siglo XII. Caben destacar las pinturas populares del siglo XIX con influencia barroca. Todo este legado fue abandonado en los años sesenta del siglo XX.

Desde el año 2010, un grupo de jóvenes decidieron instalarse en La Selba y repoblar las dos casas que formaban el pueblo. En este tiempo, han venido realizando labores de rehabilitación de la casa y el pajar, recuperando tierras para huertas, labores de pastoreo y arbolado, aprovechando los residuos y la masa forestal para el autoconsumo y la producción de energía basada en la biomasa, desarrollando una gestión sostenible de los recursos naturales y potenciando de esta forma la recuperación del monte y la conservación del patrimonio natural, artístico y etnográfico.

Estos repobladores, miembros de la Asociación Amigos de La Selba, desde el primer momento solicitaron por escrito a la CHE la cesión del lugar para poder poner en marcha su proyecto, pero recibieron la negativa por respuesta y una denuncia penal que pesa sobre ellos. El pasado 25 de mayo se celebró el juicio en Boltaña y el 30 de mayo de 2017 se emitió una sentencia absolutoria, aunque actualmente está recurrida por la CHE y pendiente de resolución definitiva.

Como en La Selba, en Urniza (Nafarroa) o en Fraguas (Guadalajara), hay gente que apuesta por recuperar pueblos abandonados y se enfrenta a juicios y desalojos por la vía penal, lo que supone la muerte y el abandono de estos pueblos.

Para que todo esto no suceda y en defensa de los pueblos vivos, Podemos hemos sacado adelante en las Cortes de Aragón una proposición no de ley que solicita al Gobierno de Aragón que preserve los bienes actualmente existentes en La Selba (Huesca), que evite el derribo del patrimonio etnográfico y cultural que representan las edificaciones de ese núcleo rural. También para que medie ante la Confederación Hidrográfica del Ebro, para propiciar un acuerdo de cesión, como el que existe en otros núcleos rurales recuperados, como Ibort o Bergua, también en la provincia de Huesca. Todo ello con el objetivo de lograr la conservación del conjunto y asentar población en este territorio de Clamosa.

Creemos que una administración sensible al problema de la despoblación debe fomentar el asentamiento de repobladores para revitalizar el territorio y conservar la memoria del todo el patrimonio cultural y etnográfico, haciendo del medio rural un entorno vivo y sostenible.

10 octubre, 2017

Autor/Autora

Diputada de Podemos en las Cortes de Aragón. @amparelampa


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