Política

Patrimonio también suspende las obras en San Miguel 46

La obra de reforma en la céntrica calle zaragozana ya estaba paralizada por el consistorio zaragozano por incumplimiento de la licencia al haber sido detectadas irregularidades que atentaban contra la catalogación patrimonial del inmueble
| 8 junio, 2018 07.06
Patrimonio también suspende las obras en San Miguel 46
Obras en la Calle San Miguel 46. Foto: Miguel Ángel Conejos.

El Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón, del que depende la Comisión de Patrimonio de Zaragoza, ha suspendido el permiso para la rehabilitación del edificio situado en la calle San Miguel 46 de Zaragoza en base a los recursos de alzada presentados por diversas asociaciones contra el acuerdo de dicha comisión que autorizaba las obras.

El conflicto con respecto a la obra de remodelación comenzaba cuando la promotora Gestión de Proyectos Grupo G3 solicitaba un cambio en el proyecto y en la reunión de la Gerencia de Urbanismo del pasado mes de diciembre PSOE y Ciudadanos apoyaran el voto particular del Partido Popular que daba luz verde a la construcción de 26 plazas de aparcamiento subterráneo en la parte peatonal de la Calle San Miguel.

Los informes técnicos del consistorio desaconsejaban la apertura de este garaje, sin embargo, los tres partidos mencionados se mostraron favorables a dar permiso para la construcción del mismo, con el fin de “resolver un problema”. Sin embargo, parece que Patrimonio si dio el visto bueno incluso para rasgar la fachada y que los vehículos pudieran entrar desde San Miguel a este garaje, según afirman fuentes cercanas al departamento. Un permiso que ahora paraliza.

El pasado mes de marzo, la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Zaragoza paralizaba las obras en base a diversos incumplimientos en la licencia. Entonces, el Servicio de Disciplina Urbanística del consistorio ordenaba a Desarrollos Singulares S.L. la inmediata paralización de las obras al haber detectado afecciones a la fachada, así como derribos de forjados en el interior, una demolición en la parte posterior de entre 8 y 9 metros o el derribo de la cubierta, todo ello elementos protegidos en base a su catalogación como edificio de interés arquitectónico B y estar situado en un entorno BIC.

Las obras pararon en el acto, sin que se haya realizado ningún acondicionamiento que proteja este edificio de los elementos climáticos. En la actualidad, el edificio se ve desprovisto de cubierta, ante una primavera especialmente lluviosa y sin carpinterías exteriores, que debieron ser retiradas para su rehabilitación. Una situación que de alargarse pone en peligro todo el edificio.

Es en ese mismo mes de marzo cuando Patrimonio autoriza a Desarrollos Singulares S.L. las obras de “rehabilitación de edificio y conservación del jardín en la calle San Miguel 46, con sujeción a determinadas condiciones”. Patrimonio recibió en abril el escrito del Servicio de Disciplina Urbanística del consistorio de Zaragoza, días antes de recibir varios recursos de alzada que le han obligado a suspender los permisos y que mantiene en estos momentos a la obra sin licencia urbanística municipal y con el suspenso de Patrimonio para seguir con la reforma.

Edificio y jardín histórico catalogados

La posibilidad de que se rasgue la fachada para la creación de un aparcamiento es la única que le queda a la promotora, pues los vanos del edificio no tienen más de 1,40 metros de ancho, por los que ningún automóvil del mercado cabría. De tal imposibilidad parece que el arquitecto que redactó la propuesta de intervención para Gestión de Proyectos Grupo G3 S.L., Rafael Santacruz, advertía en mayo de 2015 que “el grado de protección del edificio, la composición de los huecos y la realidad geométrica de la parcela, hacen inviable el acceso de vehículos a la finca desde la calle San Miguel”, proponiendo el acceso desde la calle Allué Salvador, donde sí tiene salida el número 48 de la calle San Miguel.

En cuanto al jardín interior, se trata del único fragmento que queda de un espacio verde histórico de la ciudad, con primera datación del siglo XVIII, de indudable valor en los aspectos natural y cultural al que añade un indudable valor histórico ser el último espacio vivo de los Jardines del Marques de Campo Real. En su interior, un gran magnolio, así como otras especies, una fuente ornamental manufacturada en Averly, o una espectacular escalera de caracol, son algunas de las obligaciones de conservación a la que está forzada la promotora, junto con las fachadas, la caja de escalera,  las carpinterías, cerrajerías y decoraciones interiores, según el PGOU de Zaragoza, debido al grado de protección.

8 junio, 2018

Autor/Autora

Integrante del Consello d'AraInfo. @maconejos


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