Economía

Opel Figueruelas, demasiados huevos en la misma cesta

La empresa ha optado por mantener el pulso a la plantilla en la negociación colectiva, y lo ha hecho de la forma más dura tocando directamente el empleo en la factoría, lo que ha hecho saltar las alarmas en la patronal aragonesa y en el mundo de la política
| 24 enero, 2018 17.01
Opel Figueruelas, demasiados huevos en la misma cesta
Planta Opel Figueruelas.

La compañía alemana ha comunicado este miércoles a los representantes de los trabajadores que se va a paralizar el proyecto del nuevo Corsa para la factoría de Figueruelas y que va a buscar un nuevo emplazamiento y con esta decisión PSA, actual propietaria de la factoría aumenta el pulso con la plantilla, con un único objetivo en el horizonte: La precariedad de las personas empleadas.

Hay que recordar que el grueso de la producción en los últimos años ha corrido a cargo del Opel Corsa, un producto del que se fabricaron 196.424 unidades el año pasado, de un total de 382.425 vehículos fabricados en 2017 en Figueruelas.

Además de esta decisión de paralizar el proyecto del nuevo Corsa, la propuesta de la nueva dirección aboga por la congelación salarial en los tres primeros años y un incremento de un 50% respecto al Índice de Precios de Consumo (IPC) en los dos siguientes; la reducción un 50 % de la paga variable que perciben los trabajadores, la supresión del plus por calendario especial y la disminución de un 10% de los complementos por nocturnidad y festivos.

Y aunque tras su aterrizaje en Opel, PSA descartó el cierre de fábricas y la posibilidad de despidos forzosos el pasado mes de noviembre, advirtió que la reducción necesaria y sostenible de los costes laborales se alcanzaría con conceptos innovadores sobre el tiempo de trabajo y programas voluntarios o planes de jubilación anticipada.

Para PSA el objetivo es que los costes de personal pasen de suponer el 15% de sus ingresos, que suponen en la actualidad, al 11% proyectado para permitir que su negocio sea rentable incluso aunque la producción del grupo caiga hasta las 800.000 unidades.

Hasta este miércoles todo parecía un problema de los y las trabajadoras de Opel, sin embargo, la decisión unilateral de PSA de paralizar el proyecto del nuevo Corsa para Figueruelas ha hecho sumarse a las alarmas ya encendidas de los sindicatos, las de la patronal y los políticos.

En su planta de Figueruelas PSA-Opel da trabajo de forma directa a 6.000 personas y se calcula que alrededor de 9.000 trabajan en empresas auxiliares y proveedores de la planta también en Aragón y su decisión no hace sino aumentar el temor de que un día, unilateralmente Opel deje de fabricar en Figueruelas.

La patronal aragonesa en alerta

La patronal aragonesa es perfectamente conocedora de la posición de “locomotora económica” de la planta de Figueruelas, por lo que, tras la reunión mantenida con el Consejero de Economía, Fernando Gimeno, han mostrado sus temores sin ningún tipo de tapujo.

Fernando Callizo, presidente de la CEOE en Aragón ha incidido en que se trata de una noticia “muy preocupante” tanto para la planta como para la industria auxiliar y espera que este anuncio sea “parte de las medidas que se toman en una mesa cuando se está negociando y que no sea definitivo”, y por tanto que las conversaciones se reconduzcan y se cierren con acuerdo.

Por su parte, el líder de CEPYME en Aragón, Aurelio López de Hita, ha asegurado que espera que por ambas partes en la negociación del convenio “haya la elasticidad y el equilibrio suficiente como para poder llegar a acuerdos y la situación, que no es deseable para nadie, se pueda superar”.

El mundo de la política entre el apoyo a la plantilla y la falta de autocrítica

El Presidente de Aragón, Javier Lambán, ha calificado de “preocupante” y “muy desalentador” el anuncio de Opel, añadiendo que “nos conduce a una situación muy complicada”, sin hacer referencia a todos los beneficios que desde los diferentes gobiernos se han ido dando a Opel ante cualquier amenaza.

El Presidente ha solicitado a la consejera de Economía, Industria y Empleo, Marta Gastón, la organización “de la manera más urgente posible” de un encuentro con la dirección de la empresa y con el comité de empresa para “hacer una reflexión conjunta y valorar con ellos la gravedad de la situación”.

Javier Lambán ha recordado que “hay un sector de la automoción muy importante en Aragón que depende en gran medida de Opel” y por ello, “cualquier cosa que ocurra en Opel es determinante para el sector y para el conjunto de la economía aragonesa”.

Por su parte el alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, ha manifestado su apoyo a los trabajadores y trabajadoras y el asombro por la noticia puesto que la fábrica de Zaragoza es una de las más productivas de la compañía y no parece haber ninguna causa que justifique la paralización de los proyectos e inversiones.

Santisteve se ha mostrado “muy preocupado no sólo por las 20.000 familias que dependen directa o indirectamente de Opel sino por toda la ciudad y todo Aragón”, recordando que “cuando GM pasó por importantes dificultades económicas la DGA le avaló con 200 millones de euros para poder producir el Meriva, por lo que ahora Opel no puede desentenderse de su responsabilidad con la sociedad”.

Apuntaba Santisteve a esos doscientos millones de euros, pues durante los últimos años, Figueruelas ha salvado puestos de trabajo gracias al aval económico del dinero público. Sin embargo, ahora el propietario es otro, y de aquellos avales poco sabe, o quiere saber. El Gobierno de Aragón tampoco ha hecho referencia a esos avales, sin los que la factoría habría reducido considerablemente su volumen hace casi una década.

En este sentido ha incidido el coordinador general de Izquierda Unida en Aragón, Álvaro Sanz, recordando que “el Ejecutivo aragonés ha actuado con manga ancha durante años ante las actuaciones de la anterior dirección de la factoría y ahora es el momento de tornar la situación y defender a las y los trabajadores que ya pagaron la crisis de la compañía, porque hacerlo es defender verdaderamente el interés general, y evitar que este tipo de prácticas empresariales se instalen en la Comunidad”.

Ahora habrá que esperar a las múltiples mesas de negociación para saber si la actual PSA replega velas poco a poco para terminar abandonando Figueruelas, si el pulso de los y las trabajadoras lleva a la empresa a retroceder al menos algo en unas aspiraciones que les abocan a la precariedad, o si, por último, y como ya viene siendo costumbre, es el dinero público es el que logra mantener la planta en Figueruelas.

24 enero, 2018

Autor/Autora

Miembro del Consello d'AraInfo. @maconejos


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