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“No somos fachas”, pero…

La concentración a las puertas del Pabellón Siglo XXI de Zaragoza muestra un peligroso compadreo entre los diferentes tipos de derecha política aragoneses que protestaron junto al fascismo sin ningún tipo de pudor
| 25 septiembre, 2017 19.09
“No somos fachas”, pero…
Foto: Miguel Ángel Conejos (AraInfo)

Este domingo quienes estuvimos ante las puertas del Pabellón Siglo XXI de Zaragoza fuimos testigos de un extraño proceso de mimetización recíproco entre pacíficas personas, de derechas, contrarias al referéndum de Catalunya y fascistas de los de toda la vida.

Desde primeras horas de la mañana, algunas personas se daban cita para protestar por lo que consideraban un ultraje: la Asamblea de cargos electos propuesta por Podemos para tratar de encontrar una vía de diálogo ante lo que se ha venido a denominar “el conflicto catalán”.

Una concentración que pasó de nada peligrosa a descontrolada en apenas tres horas. ¿Por qué hablo de ese proceso de mimetización? Simplemente porque en muchos momentos daba la sensación de que los fascistas habían sido engullidos por familias, ancianos, niños… y rodeados de estos compañeros de viaje no pudieron hacer otra cosa que ser buenos chicos.

¿Por qué digo que fue recíproco? Porque entre esas familias nadie acalló a quienes gritaron “Puigdemont ejecución”, “muerte al separatista”, “catalanes hijos de puta” o “traidores, traidores, traidores” hacia las puertas de la Asamblea. Rieron todos juntos con gritos tan poco afortunados como “que bote Echenique”, “La Colau, que salga por el ‘tejau’” –este cogido con pinzas- y obviaron simbología franquista, como las banderas con el águila de San Juan, y otros lemas nacionalsocialistas como el emblema de Defend Zaragoza, utilizado por la nueva vanguardia nazi, en alguna camiseta. Sin duda una deriva peligrosísima.

Durante años, desde que tengo conciencia de existir, en Zaragoza y en todo Aragón hemos sufrido un proceso de adoctrinamiento anticatalán impulsado por nuestros representantes políticos y medios de comunicación. Mentirá quien diga que no ha escuchado las expresiones “catalufo” o “polaco” en referencia a los habitantes de Catalunya. Pues mucho de ese anticatalanismo había ayer en las puertas del Siglo XXI. Demasiado. Ese sentimiento impuesto es algo que, como el racismo, se cura viajando, a ser posible algo más allá de Miami Platja, Salou o La Pineda.

Pero también había un conservadurismo exacerbado. Dentro del Pabellón Siglo XXI simplemente se buscaba tender puentes y derrotar en cierto modo a ese anticatalanismo impuesto. Buscar una solución dialogada a un problema que tan solo la ceguera política no dejar ver. Fuera, un conservadurismo rancio, que busca mantener un statu quo que ven tambalearse. Ambos sentimientos, anticatalanista y conservador, se veían este domingo teñidos con una pátina fascista.

Hasta tal punto llegó ese halo que en diversas ocasiones se llegó a gritar “no somos fachas, somos españoles”… lo que sin duda recordaba al típico “no soy racista, pero…”. ¿Quién habría de tener que excusar sus actos si no se estuviera viendo así mismo como un fascista? La realidad es que ni los periodistas ni la policía presentes les acusamos de serlo, pero ellos tuvieron a bien desmentirlo, porque quizá vieron lo que realmente estaban siendo en esos momentos.

En ese peligroso ejercicio de manifestación fue agredida la Presidenta de Las Cortes de Aragón alcanzada por una botella de agua llena, mientras trataba, con quienes dirigían el operativo policial, de solucionar la salida del recinto de las personas participantes en la asamblea, en ese momento encerradas, asediadas por un gran grupo de personas que, por sus lemas, comenzaban a verse a sí mismas como fascistas.

Ahora habrá que depurar responsabilidades en muchos sentidos. Delegación del Gobierno tendrá que explicar el escaso dispositivo policial o atender las peticiones de dimisión. Representantes de partidos políticos como el secretario de Organización del Partido Popular, José Luis Benítez Uriel; o el concejal del Partido Aragonés Regionalista en La Muela, Carlos Rodrigo Domínguez, deberán explicar su participación en la concentración que llevó a la agresión de Violeta Barba. Habrá que ver también si quienes instigaron una concentración ilegal a través de las redes sociales, el partido Movimiento Aragonés Social, es responsable subsidiario de la misma.

Por último, a quienes carecen de responsabilidades públicas o políticas y siguen pensando que fue tan solo una protesta contra los “podemitas” o el referéndum de Catalunya, habrá que recordarles que están protestando codo con codo con el fascismo, y que es su responsabilidad ciudadana saberlo, para no incurrir en errores de un pasado en el que el conservadurismo rancio hizo auparse al fascismo, al franquismo y al nacionalsocialismo en Europa.

25 septiembre, 2017

Autor/Autora

Miembro del Consello d'AraInfo. @maconejos


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