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‘Miradas sin refugio’, un proyecto de ilustraciones con tintes solidarios

Una serie de retratos que fueron realizados “en un cuaderno de viaje con acuarelas de pastilla y grafitos de diferentes durezas”, y donde las personas retratadas en cada una de ellas, fueron dibujadas con la intención de captar el realismo de sus rostros y miradas, “son personas reales que estaban al lado mío durante mi experiencia con los refugiados en Atenas”, afirma su autora, Eva Cortés
| 29 abril, 2017 07.04
‘Miradas sin refugio’, un proyecto de ilustraciones con tintes solidarios
Ilustración: Eva Cortés

‘Miradas sin refugio’ es el nombre que recibe un conjunto de diez retratos de personas refugiadas, y su autora, Eva Cortés Jiménez, una joven ilustradora de Zaragoza que estudió en la Escuela de Artes de la capital aragonesa y más tarde cursó la carrera de Bellas Artes en la Universidad de Zaragoza. Amante de la ilustración y del diseño gráfico a partes iguales, fundó hace un año y medio, junto a la psicóloga social Eva Serós Quintero, el proyecto ‘Al Cuadrado Solidario’.

Activismo comprometido a través de la creación y el diseño de diferentes productos –tazas, libretas, bolsas de tela, pins, etcétera- con críticas sociales. Los beneficios económicos de su posterior venta están dirigidos como donativos a proyectos originales que trabajan día a día en solventar diferentes problemáticas sociales.

“De los beneficios donamos un 25% de cada producto, el 75% restante lo usamos para cubrir gastos de producción y para poder tener presupuesto en el proyecto para seguir realizando más líneas de productos y ayudar así a más proyectos, asociaciones, etcétera. Es decir, ‘Al Cuadrado Solidario’ es una idea solidaria 100% sin ánimo de lucro”, apunta la ilustradora zaragozana.

Seis meses después de introducirse de lleno en el mundo del activismo con ‘Al Cuadrado Solidario’, Eva Cortés y Eva Serós dieron comienzo a una campaña de ayuda a las personas refugiadas bajo el título #JustLikeYou, dentro del mencionado primer proyecto. “Para nuestra sorpresa, tuvo muy buena acogida en las redes sociales, y las ventas de tazas con aquellas ilustraciones –realizadas por ella misma- fueron todo un éxito nacional e internacional”, asegura Eva Cortés.

“Debido a que ninguna asociación con la que contactábamos nos aseguraba que las ayudas iban a llegar a su destino y caer en buenas manos debido a los problemas que se estaban generando en las puertas de Europa, decidimos ir nosotras a Atenas personalmente con las ganancias en las maletas”, recuerda la ilustradora.

De este modo pudieron “ver y experimentar en persona” aquella crisis humanitaria de semejantes dimensiones. “Pudimos ver de primera mano dónde se necesitaban más ayudas y trabajar cada una desde nuestra profesión, realizando talleres de arte terapia y rehabilitando zonas comunitarias para las familias refugiadas y en el caso de mi compañera ofreciendo asistencia psicológica”, subraya.

La situación en aquel momento resultaba complicada, ya que los campos para las personas refugiadas estaban siendo militarizados. De esta forma conocieron los Squats, que son los centros ocupados por familias. “De estos centros los medios no hablan apenas, ya que funcionan debido a organizaciones anarquistas y en ellos trabajan voluntarios independientes”, añade Eva Cortés.

“Estos edificios están en malas condiciones y en la mayoría de los casos funcionan gracias a la autogestión. Actualmente en el centro de Atenas habrá una docena de squats, todos ellos cerca de la plaza Victoria y el barrio anarquista ‘Exarchia’”, explica esta zaragozana.

‘Miradas sin refugio’

Un año después, y ya en solitario, Eva Cortés ha comenzado con un nuevo e interesante proyecto, ‘Miradas sin refugio’. Una serie de retratos que fueron realizados “en un cuaderno de viaje con acuarelas de pastilla y grafitos de diferentes durezas”. Las personas retratadas en cada una de ellas fueron dibujadas con la intención de captar el realismo de sus rostros y miradas, “son personas reales que estaban al lado mío durante mi experiencia con los refugiados en Atenas”, señala su autora.

“Cogí mi cuaderno de viaje y empecé a retratar a aquellas personas que pasaron de ser refugiados a los que iba ayudar, para ser amigos míos. Con ellos pasaba la gran parte de mis días, recolecte sus historias, sus datos (nombre, edad, país, etcétera) y los fui retratando uno a uno”, nos cuenta Eva Cortés.

“Usaba una cajita de acuarelas y un pincel con depósito de agua, y en cada retrato (en el caso de que pudiesen o supiesen escribir) me ponían en árabe sus datos y su nombre que posteriormente yo reescribía traduciendo al inglés o al español”, recuerda. Algunas personas escribían poesías y otras dedicatorias, pero intentó que cada una tuviese “su esencia, su mirada, su persona individual, rasgos que remarcaba siempre con grafitos de diversas durezas”.

“Las noticias de los medios son estremecedoras, pero lo son más cuando pones un rostro y un nombre individual a cada una de esas historias”, sentencia. En total, consiguió “recolectar” un conjunto de diez retratos de personas cercanas a ella con las que más pudo compartir y empatizar.

Actualmente, y ya en casa, tomó su cuaderno y digitalizaron cada retrato para utilizarlos en intervenciones artísticas, ponencias, o en la venta de postales para seguir consiguiendo dinero desde ‘Al Cuadrado solidario’. “Es una colección de retratos que estamos usando como material para difundir y hacer conciencia sobre la situación, dando una voz individual”, remarca.

“Actualmente estamos usándolos para hacer la campaña #RefugiameEnTuCasa”, asevera. Abandonan en diferentes lugares -en una cafetería, un porche, el banco de un parque, etcétera- sobres con láminas que contienen uno de los diferentes retratos, y en la carilla de detrás de cada lamina se encuentra la historia escrita (a mano) de esa persona retratada y un folleto del proyecto de ayuda a personas refugiadas de ‘Al Cuadrado Solidario’.

De este modo, la persona que se encuentre el sobre se podrá llevar a casa de manera gratuita la lámina ilustrada que le haya tocado con su historia escrita, o también destruirlo o dejarlo dónde estaba, “nos arriesgamos”, señalan. Los sobres se están abandonando por las calles de diferentes ciudades del norte y del sur del Estado español, “gracias a amigos y personas que colaboran con nosotras por la causa”.

Así pues, los retratos dibujados por Eva Cortés durante aquel mes en Atenas, son material usado para transmitir historias, difundir información de manera cercana e individual. En definitiva, “un modo de usar la ilustración para el activismo y para despertar empatías”, concluye.

29 abril, 2017

Autor/Autora

Miembro del Consello d'AraInfo. @mr_belbedere


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