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MHUEL condena la represión policial sufrida en Zaragoza y “confía en no tener que solicitar la presencia de observadores internacionales imparciales”

La asociación MHUEL estuvo presente, el sábado 25 de enero, en una concentración en apoyo a los vecinos y vecinas de Rosales del Canal “en sus legítimas reclamaciones contra la edificación de un centro de Remar en su barrio, dicha concentración tuvo lugar en la Glorieta de Sasera y contó con la asistencia de una...
| 27 enero, 2014 13.01

AturemosRepresionLa asociación MHUEL estuvo presente, el sábado 25 de enero, en una concentración en apoyo a los vecinos y vecinas de Rosales del Canal “en sus legítimas reclamaciones contra la edificación de un centro de Remar en su barrio, dicha concentración tuvo lugar en la Glorieta de Sasera y contó con la asistencia de una setecientas personas, y la  presencia de dos cargos públicos del PP que mostraron su apoyo a los vecinos al igual que lo hizo MHUEL”, explican desde el colectivo laicista.

“Esta asociación pudo comprobar cómo durante el transcurso de esta movilización, la ausencia de policía fue evidente: preguntando a los vecinos sobre anteriores manifestaciones en defensa de su causa, comentaron que en otras ocasiones se habían desarrollado sus actos con fuertes dispositivos policiales”, detallan desde MHUEL.

Sin embargo, por la tarde del sábado 25 de enero, MHUEL también participó en la manifestación “La calle es nuestra” en defensa de los derechos fundamentales y libertades de toda la ciudadanía, “dicha manifestación transcurrió pacíficamente en un clima reivindicativo y solidario no exento de una custodia policial excesiva. Una vez leído el manifiesto frente a la Delegación del Gobierno en Aragón, la gente se fue marchando sin incidente alguno. Al atravesar la calle Santiago, pudimos observar cómo el dispositivo policial de antidisturbios, salió directamente hacia la calle Don Jaime antes de que se produjera ningún incidente. A partir de ese momento los hechos se precipitaron por sí solos y cundió la sensación de situación preventiva de celo permanente”, denuncia este colectivo.

“Un sábado más, el centro de Zaragoza quedó acordonado por la policía. Desde la Plaza de España hasta la Puerta del Duque furgonetas de policía, el Coso Bajo cortado al tráfico, ambulancias en retén en la Plaza San Miguel, todas la bocacalles de Don Jaime y San Vicente de Paúl con agentes antidisturbios, el puente de piedra cerrado. Cualquier observador bien intencionado pudo comprobar la certeza de los hechos que describimos. Manifestantes, paseantes y vecinos en general que transitaban por dicha parte de la ciudad, no daban crédito a un despliegue tan importante e intimidatorio, caras de sorpresa y circunstancia y alguna voz airada pero templada recriminando el nuevo ‘alarde’ de autoritarismo al presenciar una zona tan amplia de la ciudad ‘acotolada’ y llena de uniformes, furgonetas y sirenas”, describen desde MHUEL.

MHUEL recuerda que no esta asociación no es partidaria “de ningún tipo de violencia y la condena, pero da la sensación por lo que se pudo observar que se juega al límite para que ésta aparezca. Ningún parámetro de normalidad democrática puede avalar semejantes despliegues policiales y observar una ciudad un sábado por la tarde tomada por la policía”, esta asociación, muy crítica con las actuaciones, formas y maneras del Delegado del Gobierno, Gustavo Alcalde, y de todo su equipo, “vuelve a recordar que recaen sobre la Delegación del Gobierno en Aragón cuatro sentencias condenatorias por vulneración de derechos fundamentales en sentencias firmes del TSJA”. Así mismo, MHUEL tuvo recientemente la ocasión, representando a Marea Ciudadana de Zaragoza, de intervenir en la comisión de peticiones ciudadanas de las Cortes de Aragón, para informar a los grupos parlamentarios sobre estos hechos y avisarles de lo que podía ocurrir si la Delegación del Gobierno en Aragón porfiaba en sus políticas en materia de seguridad ciudadana.

El colectivo laicista aragonés MHUEL envió recientemente una carta abierta al Justicia de Aragón y contestó al Defensor del Pueblo en los mismos términos que lo hizo ante las Cortes de Aragón, sin embargo “parece ser que nuestros esfuerzos no han servido para mucho. MHUEL una vez más vuelve a pedir la dimisión o el cese del Delegado del Gobierno en Aragón, Gustavo Alcalde, y de todo su equipo por su manifiesta incapacidad para llevar a cabo sus funciones con un mínimo de equidad democrática y hace un llamamiento a todas las personas que ostentando cargos de responsabilidad política o social, tomen conciencia de los hechos y se unan a la petición de dimisión en defensa y salvaguarda de las mínimas esencias democráticas para una convivencia pacífica”.

MHUEL concluye afirmando que “espera, confía y desea que no se tengan que lamentar incidentes de mayor calado y de no tenernos que ver en la necesidad de sugerir o solicitar observadores imparciales a organismos internacionales”.

27 enero, 2014

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