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Los activistas vascos detenidos en Grecia regresan a casa reivindicando su “derecho legítimo a desobedecer”

Mikel Zuloaga y Begoña Huarte, detenidos al intentar transportar a ocho personas refugiadas desde Grecia a Italia, llegaron este pasado sábado a Bilbo, donde explicaron su experiencia y dieron a conocer sus impresiones
| 8 enero, 2017 14.01
Los activistas vascos detenidos en Grecia regresan a casa reivindicando su “derecho legítimo a desobedecer”
Foto: Naiz

“Nos hemos hecho más personas, nos sentimos más humanos y lo volveremos hacer”. Con estas palabras explicaban sus sensaciones los dos activistas vascos, detenidos el pasado 27 de diciembre en el puerto de Igoumenitsa de Grecia, nada más aterrizar en el aeropuerto de Bilbo, donde fueron recibidos por varias docenas de personas, entre familiares, amigos y amigas, y miembros de la plataforma de Bienvenida a las Personas Refugiadas ‘Ongi Etorri Errefuxiatuak-Bizkaia’.

Tras pagar el pasado jueves la fianza de 4.000 euros, ambos quedaron libres para salir de Grecia, y aterrizaron en el aeropuerto Loiu de Bilbo, procedentes de Atenas, vía Frankfurt, durante el mediodía del pasado sábado. Allí, Zuluaga y Huarte ofrecieron una rueda de prensa en la que recordaron los nombres de las ocho personas refugiadas que intentaron pasar en su furgoneta para llevarlas a Euskal Herria. “Por todos ellos seguiremos, tenemos el derecho legítimo a desobedecer ante las injusticias”, recalcaron a su llegada.

De esta forma, los dos activistas defendieron que la acción que ellos han desarrollado es “muy pequeña respecto al puzzle que debemos crear uno a uno”, y han alertado de “los miles de muertos” que se pueden dar “por una simple línea que es una frontera”.

“Si ellos no cumplen con los derechos humanos ni con el cupo que han firmado, tenemos el derecho legítimo a desobedecer”, aseguraron, para añadir que la “desobediencia civil, de forma pacífica, es una herramienta que interpela al gobierno, a nosotros y crea sensibilidades”.

Asimismo, Zuluaga y Huarte abogaron por “crear puentes entre las personas y los pueblos”, y hacer “de Euskal Herria esa tierra de acogida que con normalidad traiga refugiados y los acojamos en nuestras casas”.

Miembros de la plataforma de Bienvenida a las Personas Refugiadas ‘Ongi Etorri Errefuxiatuak-Bizkaia’, que portaban pancartas en las que se podía leer en euskera “La solidaridad no es delito. Yo también lo haría”, leyeron un comunicado de apoyo a Huarte y Zuluaga, “frente al castigo por trasladar a personas condenadas a una vida sin futuro en los campos de refugiados”. “La primera demanda de las personas en busca de asilo es que se abran las fronteras, porque en su lugar todos atravesaríamos fronteras, aunque fuesen ilegales”, rezaba dicho comunicado.

Al mismo tiempo, los miembros de la plataforma agradecieron los numerosos apoyos recibidos durante estos días y contestaron “a quienes nos dicen que hay otra manera de hacer las cosas; solo nos cabe preguntarles por qué no las están haciendo ya”. A juicio de la mencionada plataforma, “no cabe seguir esperando, en 2016 han muerto en el Mediterráneo más de 5.000 personas intentando llegar a Europa”.

Además, hicieron un llamamiento a todas aquellas personas que comparten los mismos objetivos de ‘Ongi Etorri Errefuxiatuak’, para que expresen su apoyo colocando en sus balcones la bandera amarilla que expresa la disposición de la ciudadanía a dar la bienvenida a las personas refugiadas.

8 enero, 2017

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