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Las series también son nuestras

Una traficante de drogas, una escritora con problemas para comunicarse, una ninja universitaria, una incubadora y una trans jubilada. Estas son las protagonistas que algunos colectivos feministas de Aragón han elegido para representar la ficción feminista actual. Cualquiera diría (o dice) que las series de televisión van de mal en peor o que el feminismo ha perdido el rumbo, si no fuera porque todas ellas, con sus taras, privilegios y vulnerabilidades encarnan de alguna manera la lucha contra el patriarcado.
| 21 octubre, 2017 07.10
Las series también son nuestras
Foto: Pablo Ibáñez (AraInfo)

Nada es inocente en televisión y no se puede obviar que si todas estas mujeres son posibles en la pequeña pantalla es porque en la actualidad, el feminismo vende. Pero de la misma manera que asistimos a la entrada en el mercado del movimiento feminista también podemos comprobar que nunca antes las narrativas de masas se habían acercado a esta lucha. Y es que muchas de las creadoras de estas series de televisión han conseguido trasladar los discursos feministas a la cultura de masas. Toda una oportunidad política para María Castejón: “Como trasmisores de ideología que son, las revistas, la televisión y el cine -actualmente las Web 2.0- influyen en la creación de imaginario y puede legitimar discursos políticos e ideológicos”.

Y es que el aumento de los personajes principales femeninos, concretamente el 43% de la televisión estadounidense, ha traído consigo un cambio ideológico en el paradigma de las series. Han profundizado en la psicología de los personajes e incluso han roto, en cierta manera, la cisheteronormatividad blanca. Para el colectivo Arepabollo de Zaragoza buen ejemplo de ello son series como Orange is the new black o Transparent, donde lesbianas, bisexuales, trans, negras, asiáticas y latinas han ocupado el espacio protagonista a pesar de la resistencia al cambio de los conservadores estudios de televisión.

'Orange is the new black'.

‘Orange is the new black’.

Todo este universo de personajes muestra formas diferentes de resistencia y superación de los conflictos. El público está cansado de ver siempre lo mismo, el hombre blanco hetero que lucha contra su destino y por el camino va salvando a mujeres estupendas y rompiendo las cadenas de los negros. En Orange is the new black, las mujeres se salvan y se destruyen solas y es más probable que si las ayuda alguien, para bien o para mal, sea una drogadicta lesbiana o una latina que no habla español. La activista y escritora Itziar Ziga ya criticaba en su Devenir Perra la necesidad de narrativas que muestren a mujeres que se defienden solas: “Que una mujer no necesite una figura masculina – ya sea otro hombre o un policía – para librarse del acoso machista parece algo todavía más peligroso que la violencia en sí”.

En otras palabras, los personajes de estas series rompen el rol de víctimas incapaces de reaccionar a la violencia y demuestran que de la misma forma que ellas son vulnerables también lo son sus agresores.

El agresor, desde tu amigo hasta el Estado

Asimismo, estas series también han sabido acertar a la hora de desarrollar la figura del agresor que nos lleva desde la crítica a la violencia machista con el clásico marido maltratador hasta convertir al Estado patriarcal es un personaje más. Para el colectivo Febrero Feminista una de sus series claves es El cuento de la Criada, la adaptación de la novela de ciencia ficción feminista de Margaret Atwood. Y es que esta serie distópica nos muestra como el Estado instrumentaliza los cuerpos de las mujeres al servicio del mantenimiento del sistema capitalista. Una realidad que no parece muy lejana a la actualidad. Sin embargo, los personajes femeninos se rebelan contra todo poder y autoridad desde la inteligencia y el pragmatismo. Ellas resisten y sobreviven aceptando su vulnerabilidad, pero al mismo tiempo la utilizan en su propio beneficio.

El cuento de la Criada.

‘El cuento de la Criada’.

La autodefensa feminista en formato sitcom

Y es que de la misma forma que la autodefensa feminista cada vez resulta más necesaria en una sociedad capitalista que está aumentando la violencia contra los colectivos oprimidos como afirman autoras como Rita Segato o Silvia Federici, también las series de televisión se están acercando a la visibilización de las violencias.

Algunas emplean el drama o el thriller para mostrar esas alternativas de resistencia y otras escogen el humor como estrategia feminista. Series como Girls que camina entre el dramón y el humor absurdo de lo cotidiano o la propuesta del colectivo Guirandana Feminista, Sweet Vicious. Esta sitcom universitaria transforma y retuerce los estereotipos de género hasta el ridículo y, sin embargo, parece ser una de las pocas comedias universitarias que refleja la realidad social, la violencia de género y la resistencia colectiva.

Para este colectivo oscense “el simple hecho de que el argumento de esta serie sea la autodefensa femenina ya hace que, por lo menos, merezca nuestra atención. Pero lo más importante que nos muestra es cómo la sororidad, el acompañamiento y el apoyo mutuo son unas de las armas más poderosas con las que contamos las mujeres, hermanadas por las vivencias a las que nos somete este sistema patriarcal”.

'Sweet Vicious',

‘Sweet Vicious’,

El apoyo mutuo se impone a la competitividad

Y es que, sin duda, esta es una de las claves que comparten todas estas series. Todas ellas de alguna u otra forma nos muestran la diversidad de relaciones sociales y la interdependencia que algunas autoras como Judith Butler defienden como estrategia de lucha colectiva: “Vivimos en profundas redes de interdependencia radical que la ideología del individualismo niega. El cuerpo es un buen punto de partida, porque como cuerpos somos vulnerables y dependientes. Ésta es nuestra condición. Incluso diría que si, como cuerpos, quedamos completamente aislados, no sobreviviremos ni como niños, obviamente, ni como adultos”.

Una realidad que queda perfectamente reflejada en series como Transparent o Big little lies que nos muestran la diversidad de las dinámicas familiares. Concretamente, en Transparent, la desestructurada familia de Maura Pfefferman, que decide salir del armario trans después de jubilarse, nos muestra como las relaciones personales son tan necesarias como destructivas. Esta serie nos demuestra no solo la diversidad sexual sino también su implicación en la lucha feminista a través de los diferentes personajes y los lazos que van creando a lo largo de la trama.

'Big little lies'.

‘Big little lies’.

Y es que el trabajo colectivo y la creación de lazos y alianzas entre mujeres es, sin duda, un recurso narrativo poco común en la creación artística tradicional. Siempre empeñada en mostrar a las mujeres como enemigas y competidoras si no es por un hombre, es por un ascenso o por la fama. Pero gracias a estas series tan rupturistas como empoderantes se han superado todos estos clichés y nos muestran no solo a mujeres que superan esa realidad misógina, sino que además son amigas, se protegen unas a otras y se apoyan cuando es necesario.

Para Komando Feminista: “Girls refleja relaciones muy reales. Se ven las discusiones y conflictos entre las cuatro protagonistas, pero al mismo tiempo como se apoyan las unas a las otras alejándose de la visión idílica de la amistad”. Y es que, para Hanna, Marnie, Jessa y Shoshanna la madurez cuesta y no perdona.

A pesar de que cada una de estas series nos aporta perspectivas feministas diferentes y nos invitan a defendernos y protegernos juntas, estos colectivos feministas aragoneses, estas creadoras de series de ficción y estas protagonistas fuertes y resistentes nos enseñan que el feminismo solo es posible si nos reímos, aunque sea de nosotras mismas como hace Hanna, si nos abandonamos al placer como nos enseñan Piper y Alex o canalicemos nuestra rabia ante las injusticias como hace Maura.

Las series feministas no solo tienen público y éxito, algo que les encanta a las productoras, sino que además nos permiten disfrutar con la tranquilidad que da saber que éstas sí nos representan.

21 octubre, 2017

Autor/Autora

Periodista y videorealizadora en Zero Grados y AraInfo. @Rocio_Duran_


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