Altavoz

La polémica

Tal y como se viven los acontecimientos políticos era impensable creer que la caída en desgracia de Cristina Cifuentes no iba a tener consecuencias. La expresidenta de Madrid apostó por la recompensa que recibe la mediocridad siempre y cuando se tenga absoluta predisposición al envilecimiento. Una vez que Cifuentes fue nombrada Delegada del gobierno en...
| 23 mayo, 2018 12.05

Tal y como se viven los acontecimientos políticos era impensable creer que la caída en desgracia de Cristina Cifuentes no iba a tener consecuencias.

La expresidenta de Madrid apostó por la recompensa que recibe la mediocridad siempre y cuando se tenga absoluta predisposición al envilecimiento. Una vez que Cifuentes fue nombrada Delegada del gobierno en Madrid se apresuró a mostrarse sumisamente complaciente.

Cifuentes encontró en la abdicación del Emérito y la coronación del “Preparao” el teatrillo adecuado para poner en primer plano sus habilidades.

Más tarde la Delegada se arrepintió de la brutalidad del dispositivo policial. El despliegue protector con el que blindó al muchacho Borbón y la locutora televisiva alcanzó tintes de epopeya: ni una tricolor en el recorrido de la comitiva aunque fueran en forma de pegatina, bufanda o insignia en la solapa.

El evento terminó convirtiéndose en una glorificación popular sazonada con una represión real. Se cumplió escrupulosamente la máxima de “rey aclamado por pueblo reprimido”.

A partir de ahí la ascensión a los cielos “PPmarianos” de Cristina coincidió con la caída a los infiernos “PPaguirrerianos”. Mariano sube, Aguirre cae, Cifuentes fluye… “Be water my friend”.

Todo iba bien hasta que un hedor de máster-trucho y el incidente de las cremas de Eroski aceleraron el descarrilamiento de la brillante carrera política de uno de los iconos de la altiva “meritocracia” neo-liberal.

Después del “No me voy, me quedo, me voy a quedar…”, llegó la realidad: la presidenta del PP de Madrid sufrió la desconexión de los afines. Hoy Cifuentes es historia.

La pujanza juvenil de Pablo Casado también se ha visto enturbiada por un quítame allá esas pajas.

El expresidente nacional de Nuevas Generaciones -aupado a vicesecretario de Comunicación del PP- no parece ser una persona tan brillante como proclamaba. Sus méritos y formación académica plantean muchas incertidumbres.

Ahora conocemos que la carrera de Derecho la cursó en largos y cómodos plazos repartidos entre “El Instituto Cisneros” y otra institución de pago llamada ICADE.

Por lo que sabemos, ICADE y el Instituto Cisneros son entidades de enseñanza para quien pueda permitírselas. Esto representa un ejemplo del avance para desmontar la enseñanza pública. La formación para quien la paga es el nuevo grito de los cachorros del PP.

Los amos del cortijo debieron de pensar que dos fiascos en las portadas informativas eran más que suficientes. Tenían que buscar la manera de contrarrestar tanta negatividad.

Por allí paseaba una pareja de peligrosos bolivarianos: una brillante y joven psicóloga acompañada de un profesor universitario. Casualmente eran la portavoz y el secretario general de la emergente tercera fuerza política del Congreso de Diputados. Una formación nacida del descontento y la indignación.

¡Qué fantástica oportunidad para desviar la atención! ¡La Caja de ahorros de Ingenieros les había concedido un crédito hipotecario!

¡Una pareja de jóvenes hipotecados de por vida! Qué raro. Ya no se daban hipotecas basura.

La mezcla de babosos fluidos emanados por las fauces de Rafa Hernando, Eduardo Inda, Paco Marhuenda y otros  “lumbreras” convirtieron el pavimento en un encharcado campo de patinaje.

Irene y Pablo quisieron librarse de las críticas. Para ello se esforzaron en dar una explicación política a un caso merecedor del más absoluto desprecio.

Fue un tremendo error. No se debe intentar dignificar a un pueblo acostumbrado a ser sodomizado por los poderosos. Que un igual destaque resulta insoportable para los nacional-católicos de pandereta.

Por lo que conocemos, hay varias maneras de alcanzar una vivienda en propiedad o alquiler.

La más común debería ser trabajando y teniendo un sueldo digno. Posibilidad rara hoy en día y solo al alcance de algunos jóvenes afortunados entre los que podemos encuadrar a Irene y Pablo.

Otra manera es buscando en los bajos fondos de la sociedad y lograr un mecenazgo potente. Tipo Albert Rivera y su vivienda de más de un millón de euros o alcanzar suficiente cualificación trucha como Cifuentes y Casado.

La probabilidad de tener una madre alcaldesa de Madrid que regale viviendas sociales a fondos buitre para que especulen con ellas únicamente está al alcance de los hijos del ideólogo de FAES.

La última posibilidad aunque la más efectiva es la de Felipe uve palito.

El Preparado quiere un palacio-casa y el resto de memos patrióticos se la pagamos. La periodista viene de regalo en la promoción.

23 mayo, 2018

Autor/Autora

José Antonio Luque, es socio de MHUEL (@MHUEL_), analista social y colaborador de AraInfo.


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