Mundo #juicioAltsasu

La camarera y el dueño del bar Koxka de Altsasu afirman que no vieron ninguna pelea dentro del local

En la tercera sesión del juicio contra ocho jóvenes de Altsasu han testificado la camarera del bar donde se produjo el altercado, el dueño del bar y los Policías Forales que acudieron al lugar
| 18 abril, 2018 19.04
La camarera y el dueño del bar Koxka de Altsasu afirman que no vieron ninguna pelea dentro del local
Foto: Altsasu Gurasoak

Importante cambio de rumbo en el caso de los ocho jóvenes de Altsasu acusados de delitos de “terrorismo”. Este martes 18 de abril ha declarado ante la jueza Concepción Espejel, Naiara N., camarera del bar donde se produjo la supuesta pelea entre jóvenes y Guardia Civiles, el bar Koxka.

Según ha relatado la testigo, no llegó a presenciar ninguna agresión dentro del establecimiento, pese a que los dos agentes de la ley y la pareja de uno de ellos afirmaron durante la sesión del martes 17 de abril que la reyerta había empezado en el interior del bar. “Cuando hay peleas encendemos las luces y quitamos la música. Esa noche en ningún momento percibimos nada y no apagamos ni encendimos nada”, ha dicho.

Así mismo la camarera ha señalado que en un momento determinado de la noche vio que el local estaba vacío, pero no le dio más importancia porque aquella noche la afluencia había sido floja.

Refiriéndose directamente a las personas acusadas de delitos de “terrorismo”, Naiara N. ha afirmado que ni Adur Ramírez de Alda, ni Aratz Urrizola, ni Jon Ander Cob fueron al bar la noche de los supuestos sucesos. Además, ha afirmado que Iñaki Abad quedó ajeno a la pelea.

Según su versión, el teniente y el sargento de la Guardia Civil y la pareja de uno de ellos acudían con regularidad al bar Koxka de igual modo en que lo hacía Julen Goikotxea. La camarera ha asegurado que nuca se produjo ningún incidente entre estas personas pese a que coincidían frecuentemente en el Koxka.

Su declaración ha terminado con otra revelación importante: la puerta del bar mide dos metros por dos metros y se hace difícil, en un espacio tan reducido, pensar que 25 personas arrastraran a los agentes para propinarles una paliza. Según la acusación, se habría producido “un pasillo de la muerte” en el que los agentes pasaban y eran apaleados.

“Me ha parecido extraño que fiscalía y acusación no hayan hecho hincapié en la visibilidad que tenía del bar, teniendo en cuenta que las camareras seríamos los únicos testigos que no tomaron ni gota de alcohol esa noche”, ha señalado la chica. ”

Durante la sesión de este miércoles también ha declarado Iosu Muñoa, propietario del bar Koxka. Según su relato de los hechos, tampoco vio ninguna pelea dentro del bar. Así mismo, cuando descubrió al teniente de la Guardia Civil tendido en el suelo de la calle le prestó una chaqueta.

En diversas ocasiones Muñoa ha recalcado que él nunca dijo que viera a jóvenes que “sabían pegar”. Esta frase, que fue recogida en el atestado policial, se añade a otras que supuestamente fueron pronunciadas por el dueño del local y que el niega haber dicho. Del mismo modo, según ha contado Muñoa, cuando salió a la calle ver qué ocurría encontró a un agente con un corte “pequeñito” en el labio. El agente decía que le dolía mucho la pierna.

El dueño del local ha concluido su declaración afirmando que no ha recibido amenazas de los vecinos de Altsasu. Solamente algunos falangistas le han llamado para amenazarle y las paredes de su local han sido pintadas por individuos de dicha ideología.

Tras el turno de la camarera y el dueño del bar, han declarado los Policías Forales que acudieron al lugar de los hechos. Según los agentes, se encontraron al teniente en el suelo con sangre en la boca, al sargento llorando con huellas de zapato en su ropa, y procedieron a detener a Jokin Unamuno que vestía ropa más llamativa.

Los dos Policías Forales han considerado que fue “claramente una paliza”.

Una de las abogadas de la defensa, Amaia Izko, al salir de la Audiencia Nacional ha llevado a cabo unas declaraciones en las que ha señalado la incompatibilidad entre los hechos descritos durante la sesión del miércoles y las declaraciones efectuadas por los Guardia Civiles y la pareja de uno de ellos.

Las repercusiones del caso también han llegado hasta las “altas esferas políticas”. Rafael Catalá, ministro de Justicia español, en una entrevista en TVE, ha afirmado que “después de tantas décadas de sufrimiento con ETA, pensamos que el terrorismo solamente son los asesinatos, los secuestros, los chantajes de ETA y es mucho más que eso en nuestro Código Penal (…) quizá nos ha faltado explicar que dentro del concepto genérico de terrorismo hay distintos niveles y circunstancias y no significa banalizar en absoluto, es que la alteración de la convivencia mediante la violencia con fin político es terrorismo y tiene grados distintos”.

18 abril, 2018

Autor/Autora


Flickr
Twitter
Facebook

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

CERRAR