Mundo #RepúblicaCAT

La Audiencia Nacional busca cabeza de turco para el 20-S y el 1-O

El viernes 6 de septiembre declaraban como investigados en la Audiencia Nacional Jordi Cuixart, presidente de la Assemblea Nacional Catalana, Jordi Sánchez, presidente de Ómnium, Josep Lluís Trapero, Major de los Mossos d’Esquadra y Teresa Laplana, la intendenta de los Mossos en el barrio de la Eixample. Se les acusa de sedición por los hechos del 20 de septiembre enfrente de la Conselleria de Economia, y tendrán que comparecer de nuevo en los próximos días por nuevas pruebas de sedición relacionadas con el 1-O.
| 6 octubre, 2017 17.10
La Audiencia Nacional busca cabeza de turco para el 20-S y el 1-O
Jordi Sànchez presidente la Assemblea Nacional Catalana Foto: ANC

Los presidentes de la Assemblea Nacional de Catalana (ANC) y Omnium Cultural, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, el Major de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluís Trapero, y la intendenta del mismo cuerpo policial en el barrio del Eixample, Teresa Laplana, deberán volver a comparecer ante la Audiencia Nacional española por sedición en lo que ya no se sabe si es un juicio o una humillación.

Sánchez, Cuixart y Trapero han acudido la mañana del viernes día 6 de octubre a la Audiencia Nacional mientras que Laplana, por motivos médicos, ha declarado por videoconferencia. Tras escuchar las distintas partes, la jueza instructora del caso, Carmen Lamela, ha aceptado la petición de la Fiscalía de volver a citar a la y los investigados cuanto antes por razón de nuevas pruebas relacionadas con el 1-O aportadas por la Guardia Civil. El atestado policial ofrecería nuevas evidencias de sedición imputables a los investigados durante la celebración del referéndum. Sobre todo, nuevas evidencias de sedición de los Mossos d’Esquadra que no habrían actuado en concordancia con la ley y con voluntad de “romper el España”.

La Fiscalía acusa a las cuatro personas investigadas de haber permitido la manifestación ocurrida el 20 de septiembre pasado enfrente de la Conselleria de Economia en la que, según la misma fiscalía, 40algunos de los 40.000 asistentes causaron desperfectos en los coches de la Policía española e impidieron la actividad normal de los cuerpos de seguridad del estado en el registro de sedes de la Generalitat y las detenciones de cargos de la misma institución. Mientras a Cuixart y Sánchez se les imputa haber ofrecido comida y refrescos a los asistentes en la manifestación, y haber animado a las personas presentes a seguir con su acción de protesta con frases como “que nadie se vaya, esta será una noche larga e intensa”, a los miembros de los Mossos d’Esquadra se les culpa de no haber impedido la manifestación.

El juicio del día 6 de octubre

La comparecencia de los investigados se ha realizado con normalidad. Sin embargo, en las declaraciones de Cuixart, Sánchez y Trapero se descubre el nivel de desconexión mental que hay entre los y las representantes políticas del proceso de autodeterminación de Catalunya y la mayoría de instituciones españolas.

Cuixart se ha amparado en su derecho a no declarar. El presidente de Ómnium no ha reconocido la competencia jurídica de la Audiencia Nacional para juzgarlo. Según el mismo no debe ser este tribunal quien juzgue un delito de sedición. Hablando del delito que se le imputa, fuentes de la defensa de Cuixart han afirmado que “se trata de un delito de orden público, pero la jueza argumenta que en este caso la sedición tenía por objetivo alterar la forma de gobierno”.

En lo que respecta Sánchez, el presidente de la Asamblea Nacional Catalana solo ha utilizado su derecho de palabra para defender la actuación pacífica de los manifestantes durante las concentraciones del 20 de septiembre. Ha justificado las manifestaciones considerando que las detenciones a miembros del gobierno y personas afines al referéndum eran “totalmente injustificadas”.

Finalmente, Trapero ha querido negar toda responsabilidad en la no disolución de la concentración enfrente de la Conselleria de Economia de la Generalitat. El Major dels Mossos d’Esquadra ha culpando a la falta de comunicación entre la Guardia Civil y su cuerpo de policía del hecho de que los Mossos no actuaran. Según ha afirmado, él se enteró de que la Guardia Civil estaba realizando detenciones y registros gracias a los medios de comunicación. Añade que se comunicó con la policía española para adaptarse a la situación y la jueza le ha requerido prueba de esas comunicaciones.

Fuera de la Audiencia Nacional

A las puertas de los juzgados se han concentrado algunos congresistas de ERC, PDeCAT, PNB, En Comú Podem, PNV y Bildu. Detrás de un cordón policial, los presentes aplaudían cada vez que entraba uno de los tres investigados que han comparecido físicamente. El grupo de apoyo de diputados ha cuestionado las fuertes medidas de seguridad que se les han impuesto y que les obligaban a mantenerse muy lejos de la puerta por donde han entrado Cuixart, Sánchez y Trapero. Suficientemente lejos para que los medios de comunicación españoles tuvieran la foto que deseaban: a los investigados entrando solos en la Audiencia Nacional sin nadie que los apoyara, como únicos responsables del referéndum. Y es que desde hace mucho tiempo que el estado español busca una cabeza de turco para negar la mayor: parece que la CUP, la ANC, Omnium y los Mossos tienen todas las papeletas. Curioso tándem.

6 octubre, 2017

Autor/Autora


Flickr
Twitter
Facebook

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

CERRAR