Altavoz

La amargura y el amargor

Vaya y siempre por delante mi escrupuloso respeto hacia todas las personas que en su íntima libertad profesan creencias religiosas al igual y del mismo modo a las personas que no tienen creencia religiosa alguna. Tan respetables son las unas como las otras y todas tienen el necesario encaje y garantía constitucional para respetar y...
| 11 febrero, 2018 07.02
La amargura y el amargor
Imagen por la que fue condenado al colgarla en las redes sociales.

Vaya y siempre por delante mi escrupuloso respeto hacia todas las personas que en su íntima libertad profesan creencias religiosas al igual y del mismo modo a las personas que no tienen creencia religiosa alguna. Tan respetables son las unas como las otras y todas tienen el necesario encaje y garantía constitucional para respetar y ser respetados.

Dicho esto, me centraré en los anacronismos que subyacen de una abyecta interpretación de los capítulos constitucionales que defienden la libertad de expresión como un derecho fundamental y su controversia con los artículos del código penal referentes a las ofensas a los sentimientos religiosos -No puede haber leyes fundamentales que se den patadas entre sí mismas dejando al albur interpretativo  sobre qué norma prima sobre otra-.

Días muy tristes para la pírrica victoria judicial de “La Hermandad del Santo Rosario y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Señor de la Pasión, Despojado de sus Vestidos, María Santísima de la Amargura, Madre de la Iglesia y de San Juan” (Jaén).

¿Victoria? Queridísimos hermanos de la amargura, vuestra gesta o gesto no es valiente ni honesto. Si en vuestra libre “amargura” habéis querido “amargar” a un chaval de 24 años que ha tenido que pactar con la fiscalía una multa de 480 euros para librarse de una pena mayor que le podría haber conducido a prisión por una imagen que os ha parecido ofensiva, podéis estar contentos pero sois el hazme reír generalizado de una sociedad que en el siglo XXI apuesta por la modernidad y el avance común alejándose de angustiosos cuentos góticos que han lastrado de siempre ese salto definitivo hacia un cambio real en el pensamiento racional de este País.

Doctos y “amargos hermanos “¿Cómo era la cara de Cristo? ¿Lo sabéis? Doctos y sapientes “cofrades de la amargura” ¿Algo que decir de los maestros canteros, pintores, escultores o tallistas que durante siglos configuraron sus caras, las de sus familiares e incluso las de sus enemigos en sus obras en alegorías de cristos, vírgenes, santos y autoridades eclesiales?

No les entiendo ni les comprendo “amarguísimos hermanos” en vuestra osada actitud de disciplinar hasta el escarnio utilizando el recoveco jurídico conforme a unas leyes retrógradas en vigor para poner orden en vuestra visión moral ¿Nunca os habéis preguntado si es ofensiva para parte de la ciudadanía la imaginería luctuosa y sanguinolienta del culto a la muerte trufada y adornada de símbolos nacionales de todas y de todos como la bandera y el himno nacional con presencia de estamentos públicos como corporaciones municipales, ejercito constitucional o benemérita de gala? Ah… claro, eso no está tipificado en el código penal -faltaría más-, ergo unos tienen los parabienes y el dominio efectivo de lo bueno, legal conforme a su moralidad y otros solo anhelamos a la ética global de los principios del ordenamiento constitucional de la neutralidad de los poderes públicos en materia religiosa y en que la libertad de expresión sea un derecho no constitutivo de delito penal alguno.

Quizás ustedes hayan vivido gracias a la cobardía de ciertas clases, que jamás compartí. Que la historia y los deudos del martirio que han protagonizado, hagan con ustedes la justicia que se merecen. Siento expresarme tan claro, pero queda así tranquila mi libertad de conciencia. De ustedes quedo “hermanos de la amargura”.

11 febrero, 2018

Autor/Autora


Flickr
Twitter
Facebook

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

CERRAR