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Ganar Teruel propone rendir homenaje a los tres alcaldes víctimas de la represión franquista

José Borrajo proclamó la II República el 14 de abril de 1931 desde el balcón del Ayuntamiento de Teruel, Pedro Fabré era el alcalde de Teruel en el momento en que se produjo la sublevación franquista y Ángel Sánchez fue el encargado de organizar la evacuación de menores, personas mayores y mujeres hacia zona valenciana en la toma de Teruel de 1938
| 3 noviembre, 2018 12.11
Ganar Teruel propone rendir homenaje a los tres alcaldes víctimas de la represión franquista
Ayuntamiento y Catedral de Teruel. Foto: CC

Ganar Teruel propone rendir homenaje a los tres representantes municipales víctimas de la sublevación franquista, la guerra y la represión posterior. La moción se debatirá en el siguiente pleno y conlleva el encargo de una plaza conmemorativa con los nombres de José Borrajo Esquiu, Pedro Fabre Vicente y Ángel Sánchez Batea.

Para la formación y su consejera Anabel Gimeno, “Teruel aún tiene esa deuda con quienes defendieron la legalidad y lucharon por la democracia. Muchas personas, desde luego, pero simbólicamente, este ayuntamiento debería rendir homenaje a los munícipes que vivieron aquellos terribles años”.

En julio de 1936 el alcalde de la ciudad era Pedro Fabré Vicente. De acuerdo con los listados recogidos por Julián Casanova en “El pasado oculto: Fascismo y violencia en Aragón (1936-1939)”, Pedro Fabré era confitero y militante de Izquierda Republicana. Serafín Aldecoa en diversos artículos y muy especialmente en un trabajo titulado “Los «sacados» del Seminario de Teruel a través del testimonio de Ildefonso Manuel Gil”, habla de distintas personas que compartieron encierro con él.

Ildefonso Manuel Gil, destinado en Teruel como funcionario, se vio sorprendido por la sublevación fascista de Franco y detenido poco después del 18 de julio y llevado al Seminario, lugar que define como “pozo del terror”. Según este testigo de los hechos, en la cárcel o en el Seminario estaban todas las autoridades locales, entre ellas Pedro al que llamaba “el alcalde”. De acuerdo con las listas recopiladas por Julián Casanova, Pedro Fabre Vicente fue fusilado a los 42 años en Teruel el 1 de agosto de 1936.

Las narraciones referidas a los otros dos alcaldes proceden del libro de reseñas bibliográficas Turolenses Contemporáneos, cuyo autor es Serafín Aldecoa.

José Borrajo Esquiu, del Partido Republicano de Teruel, médico de profesión, se convierte en alcalde cuando la Conjunción Republicano-Socialista, encabezada por él, gana las elecciones del 12 de abril de 1931. Esta candidatura obtuvo 14 concejales (10 republicanos y 4 socialistas) frente a 5 monárquicos. José Borrajo, desde el balcón del Ayuntamiento de Teruel, proclamó la II República el 14 de abril de 1931.

Se dirigió a la multitud de la plaza mediante un discurso “muy elogiado por todos ya que fue de recomendación de orden y respeto porque orden y respeto es la República”. Fue alcalde hasta 1933 cuando tuvo que dimitir por incompatibilidad entre ser alcalde y médico de la Beneficencia.

Su relevancia dentro del PRT comienza a disminuir coincidiendo con la entrada en el partido de elementos derechistas. De acuerdo con Serafín Aldecoa, posiblemente la circunstancia de que fuese el suegro del golpista Comandante Aguado le protegió en el momento de la sublevación militar, pese a ser un conocidísimo republicano.

Pero probablemente también esta relación familiar le llevó a refugiarse en el Seminario en el momento de la ofensiva republicana, con lo que, tras la rendición de Rey d’Harcourt, a pesar de su profundo republicanismo, se convirtió en prisionero en el monasterio de San Miguel de los Reyes en Valencia, donde cuidó a los enfermos presos. Murió el 8 de agosto de 1938 en un lugar que seguramente no reuniría buenas condiciones higiénico-sanitarias, máxime para la edad que ya tenía, 65 años.

Breve alcalde de Teruel fue Ángel Sánchez Batea (del PSOE y la UGT). En la caza de políticos y sindicalistas que se desató a partir del golpe de estado, Ángel Sánchez Batea fue de los pocos que consiguieron escapar, se refugiaron en la Puebla de Valverde. Sánchez Batea era un campesino del Arrabal y según la información ofrecida por sus familiares, su esposa e hija (17 años) sí fueron atrapadas y ejecutadas en los Pozos de Caudé, “probablemente en septiembre”. Solo sobrevivieron los pequeños Jaurés y Volney, de 8 y 12 años respectivamente.

Ángel Sánchez Batea volvió a Teruel en enero de 1938 y participó en la toma de Teruel por parte del ejército republicano, convirtiéndose en alcalde en ese momento por un muy breve período. Solo pudo comenzar una reconstrucción provisional de la ciudad y organizar la evacuación de menores, personas mayores y mujeres hacia zona valenciana.

Deja de ser alcalde con la entrada de las tropas franquistas el 23 de febrero de 1938. Después de la guerra fue detenido en Alicante, pasó por el campo de concentración de Albatera, por las cárceles de Teruel y de Torrero en Zaragoza. Según Julián Casanova, el 29 de mayo de 1943, a los 48 años, fue fusilado en las tapias de Torrero.

3 noviembre, 2018

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