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FAPAR y la Plataforma por la Defensa de la Escuela Pública respaldan la decisión de la no renovación del concierto a 13 aulas

Las entidades han querido recordar que hasta la fecha la reducción de aulas solo había sido asumida por la escuela pública y que no debe confundirse la libertad de enseñanza con el derecho a pedir conciertos de centros privados
| 15 mayo, 2017 16.05

Tanto FAPAR (Federación de Asociaciones de Padre y Madres de alumnas y alumnos de la Escuela Pública de Aragón) como la Plataforma por la Defensa de la Escuela Pública han querido compartir la decisión tomada por el Departamento de Educación de no renovar el concierto de 13 aulas de centros privados.

FAPAR ha recordado que Aragón se encuentra un período de decrecimiento demográfico y que hasta ahora la reducción de aulas solo había sido asumida por los centro públicos, concretamente en la ciudad de Zaragoza 27 colegios públicos han sufrido el cierre de aulas. Por lo tanto desde la federación consideran esta decisión como un ejercicio de responsabilidad enmarcada en la obligación que le compete de planificar la oferta educativa en un contexto como este. Asimismo, FAPAR asegura que sería irresponsable por parte de la administración duplicar esta oferta en la escuela privada cuando puede ser atendida desde lo público.

Las raíces de la concertación educativa

Asimismo, FAPAR y la Plataforma por la Defensa de la Escuela Pública también han querido recordar que este modelo educativo surge durante la transición, en un momento en el que los gobiernos progresistas decidieron universalizar la educación básica para que todo el alumnado tuviera acceso a una educación general gratuita y de calidad que permitiera acceder al mundo adulto en igualdad de oportunidades. En ese momento fue necesario subvencionar a centros privados a través de los conciertos educativos justificándose por el fuerte crecimiento demográfico y la ampliación de los años de escolarización obligatoria.

Desde entonces, la inversión en infraestructuras educativas casi siempre ha ido por detrás de las necesidades de escolarización, abriendo espacio al negocio privado.

Un modelo de negocio

Los centros privados vieron en la concertación una vía segura de financiación y algunos se alejaron progresivamente de los acuerdos bilaterales que exigía la inicial concertación. De esta forma, la plataforma asegura que estos centros acabaron incumpliendo los principios educativos en los que se sustentaban los conciertos, dando prioridad a objetivos economicistas y elitistas, cobrando cuotas más elevadas por el comedor, el transporte y la obligatoriedad de cuotas hipotéticamente voluntarias. Es así como treinta años después, este sistema dual parece haberse implantado en la sociedad. De esta forma, el Estado español se ha convertido, junto con Bélgica, en sistemas educativos anómalos dentro del contexto europeo.

Desde la plataforma quieren aclarar que en muchas ocasiones se confunde la libertad de enseñanza con el derecho de pedir conciertos de centros privados, y se confunde el derecho a la educación con la libre elección de centro, olvidándose de que la administración está obligada a hacer una correcta planificación para que todo ciudadano y ciudadana tenga un puesto escolar de calidad. Aun con todo, la Plataforma exige un paso más allá, y pide a la administración que concierte los espacios necesarios atendiendo a una planificación a largo plazo.

15 mayo, 2017

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