Altavoz

En respuesta a Joaquín Olona

En respuesta al artículo de D. Joaquín Olona Blasco, Consejero de Desarrollo Rural y Sostenibilidad del Gobierno de Aragón el día 20 de enero de 2018 publicado en Heraldo de Aragón
| 24 enero, 2018 06.01
En respuesta a Joaquín Olona

Hace días que escuchamos todos opiniones diversas relativas al impuesto sobre la contaminación de las aguas (ICA). Leemos que hay muchos ciudadanos que ya han recurrido el mencionado impuesto, casi 10 000 hogares a mediados de enero.

El día 20 de enero encontramos, entre otras, estas palabras escritas por el Consejero Olona: “El ICA grava la producción de agua residual bajo los principios de recuperación de costes, incluidos los ambientales”. El párrafo terminaba con un sonoro “quien contamina paga”. Hay otras ideas como la de que todos los ciudadanos somos responsables del impacto medioambiental.

Compartimos esa afirmación, pero hay que apuntar que los ciudadanos no somos responsables de la ingente cantidad de explotaciones ganaderas que el BOA (Boletín Oficial de Animales de Granja, si se nos permite la ironía) refleja cada día.

Las cifras gustan. Veamos si estas cifras gustan tanto. El “macromatadero” de Binéfar supone 55 000 metros cuadrados dedicados al sacrificio de 3 millones de animales al año. El “macromatadero” de Zuera, el sacrificio de 4 millones de animales al año, 15 000 al día. El “macromatadero” de Épila, el sacrificio de 60 000 animales al día. En cuanto al “macromatadero” de Mercazaragoza, su ampliación supondrá la construcción de 1450 metros cuadrados distribuidos en dos plantas. Clamarán algunos que estas instalaciones no han sido terminadas, entonces tal vez estemos pagando la futura contaminación. Nadie negará a estas alturas que las explotaciones ganaderas suponen el 75% de las emisiones de amoniaco en la Unión Europea y que los mataderos y plantas de procesamiento necesitan agua. El mismo medio que publicaba el artículo del Consejero Olona publicó el 24 de marzo de 2017 que “los cerdos generan en Aragón purín suficiente para llenar 57 veces la Torre del Agua”. Nadie negará tampoco que la gestión de esa inimaginable cantidad de purín requiere agua, mucha agua.

Sigamos con las cifras. Desde abril del año 2017, cuando comenzamos a revisar a diario los registros que aparecen en el BOA, hasta diciembre de ese mismo año, se recogieron 199 entradas de licencias o ampliaciones aceptadas, 191 solicitadas o en estudio, tan sólo 2 denegadas, y 27 sin estudio. Es decir, todas estas entradas recogen la vida y la muerte de 11 120 162 millones de animales. Y nos preguntamos cuántos litros de agua se requieren para ello. Nos preguntamos, incluso, si le preocupa a alguien más.

Desde el 2 de enero de este año hemos encontrado 44 anuncios de licencias o ampliaciones de explotaciones ganaderas, que también requerirán de millones de litros de agua para llevar a cabo su actividad.

Tenga uno más o menos empatía, sienta más o menos respeto por la vida de millones de animales silenciados a diario por una industria consistente en inseminación, cría, hacinamiento, descarte, cebo, muerte y despiece, los millones de litros de agua que nuestra tierra emplea para mantener ese sector son los que probablemente falten para cuidar mejor del medio ambiente, que sí es de todos.

24 enero, 2018

Autor/Autora

Miembro del Partido Animalista PACMA en Zaragoza.


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