Culturas

El Slap demuestra su mimo tanto en su cartel como en su recinto

Crónica de la primera jornada del Slap! Festival
| 7 julio, 2018 18.07
El Slap demuestra su mimo tanto en su cartel como en su recinto
Foto: @slapfestival

La primera jornada de la edición del Slap de este año ha vuelto a confirmar lo cuidado de esta propuesta dentro del panorama estatal de festivales. Lejos de los macroeventos que abundan principalmente por la costa mediterránea, el Slap demuestra su mimo tanto en su cartel como en su recinto. En el aspecto musical, frente a la radiofórmula, Slap trae a pequeños grandes artesanos. Y frente a las explanadas desérticas, Slap se celebra en el camping de Zaragoza, un lugar donde acampar cómodamente a un precio razonable. Además, en este esfuerzo por cuidar y hacer lo más agradable posible el evento, este año la organización ha implantado el vaso reutilizable por un euro de fianza que se devuelve al finalizar el festival. Todo con el objetivo de generar los menos deshechos posibles.

El encargado de abrir la jornada de ayer fue Bobby Waikiki, que en realidad no era otro que Funk Forward, viejo conocido de las cabinas zaragozanas al haber residido en esta ciudad numerosos años. Con su caja de vinilos y la música disco como base consiguió hacer aún más amena una calurosa tarde que ya de por sí discurría placidamente en la piscina del camping.

A las 19.45 horas comenzaron las actuaciones de las formaciones musicales con el grupo local Humphrey & the Farmers. Ésta tuvo lugar en el escenario de la piscina  lo cuál se agradeció porque a pesar de lo avanzado de la tarde el calor seguía apretando. Esta banda practicó lo que podría definirse como un blues con numerosos disfraces. Estos podían ser de jazz, de swing, pero si prestabas atención, bajo las capas de cada una de las canciones, al final siempre se encontraba un esqueleto puramente blusero.  Los siguientes en salir a la palestra fueron los italianos Sugar Daddy & The Cereal Killers, que lo hicieron impecablemente vestidos con sus trajes de lino y sus zapatos años 40. Esta estética unida al trepidante swing que practicaron consiguió transportar a los presentes a esa época mientras duró su actuación.

A las 22.45 horas tuvo comienzo la actuación del salvaje dúo zaragozano de Los Bengala y en este momento se situaría el único momento de incomprensión de toda la jornada y por un aspecto totalmente ajeno al grupo. Es cierto que otros años el público ha pedido que se extendiera el uso del escenario de la piscina por lo agradable que es frente a las temperaturas del verano zaragozano a lo que la organización ha respondido este año situando todas las actuaciones del primer día en dicho lugar. El problema es que a esa ya avanzada hora de la noche, cuando los pequeños que han abundado todo el día por el camping ya se han recogido, el público necesita algo más de cercanía con los artistas y el tener una piscina entre unos y otros rompe en parte ese vínculo. Pero al margen de este detalle, Los Bengala dieron otra de sus enérgicas actuaciones donde todos berreamos hasta enronquecer la garganta “estoy jodidamente loco por tu amor” o “se a dónde voy, simplemente no sé dónde estoy”.

La siguiente actuación fue la de uno de los grupos más esperados del cartel: los nipones Osaka Monaurail. Y no será por las pocas veces que han visitado Zaragoza porque es difícil mantener la cuenta de las veces que han podido ser vistos en salas como Las Armas pero quizá por eso mismo el público local les ha acabado cogiendo aún más cariño. Por eso y por practicar siempre un funk impecable que no tiene nada que envidiar al de cualquier otra banda que estuviese formada por afroamericanos.

El último grupo de la noche en subirse al escenario fueron los californianos Jungle Fire. Esta banda instrumental consiguió que nadie echara de menos la voz a base de ser una maquinaria rítmica incontestable con unas influencias que se hundían en el vasto campo de los ritmos afrolatinos. Tras los estadounidenses el encargado de cerrar la noche fue Dj Fleki Flex conocido, aparte de por su música, por ser el acompañante en los escenarios del Mc zaragozano Momo. Su sesión, en la que se mezclaron Hip Hop y otros géneros de música negra, llevó a los asistentes hasta ese momento de la madrugada donde todo se vuelve difuso y finalmente al cierre de la jornada.

Y hoy más todavía.

 

7 julio, 2018

Autor/Autora

Colaborador de Arredol y AraInfo. @Davizoaf


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