Altavoz

El movimiento feminista con la Educación Pública

El Eje Estudiantil-Educativo del 8M Zaragoza, participará este martes, 8 de mayo, en las movilizaciones que plantea la comunidad educativa bajo el lema: “Ya no hay excusas. Ahora Educación Pública”
| 7 mayo, 2018 17.05
El movimiento feminista con la Educación Pública
Foto: Pablo Ibáñez (AraInfo).

Las mujeres organizadas que salimos a la calle el 8 de marzo, tenemos claro que esa gran jornada de movilización solo era un paso en el camino, que esa fuerza que demostramos hay que seguir cultivándola, enriqueciéndonos y creciendo, y también tenemos que canalizarla en cada una de las propuestas y los objetivos que nos marcábamos.

Todos estos objetivos se pueden resumir en la idea de la defensa de una vida digna para todas las mujeres y todas las personas que, en nuestra diversidad, necesitamos vidas que merezcan la pena ser vividas.

Más en lo concreto, uno de los ejes en torno a los que nos organizamos, era el eje de la educación. El sistema educativo es uno de los primeros y principales espacios de socialización para las niñas y las jóvenes, y en él se reproduce el sistema capitalista y patriarcal. Dentro de las aulas se ejercen violencias machistas, racistas, clasistas y LGTBIfobas. Es también en los centros educativos donde comenzamos a formar nuestra identidad sexual influidas por la imposición de los roles de género y del amor romántico heterosexual como único modelo válido de relación. Por ello, los espacios educativos actuales están todavía lejos de ser un lugar en el que podamos desarrollarnos de manera libre y equitativa.

Esta socialización, en la que la escuela juega un rol fundamental, fomenta la división sexual del trabajo y se traduce en la elección de los itinerarios de estudio. Así, en la universidad, las carreras o formaciones relacionadas con los cuidados están marcadamente feminizadas, mientras que las más técnicas apenas cuentan con representación femenina. Además, en la Universidad, las mujeres tenemos que enfrentar también el techo de cristal y una discriminación sistémica que nos dificulta el acceso a puestos de docencia o investigación: pese a que constituimos la mayor parte del alumnado, solo conformamos un 30% del profesorado.

La historia que estudiamos en las aulas es, en realidad, el pasado de los hombres contado por hombres, que además son en general occidentales y con riqueza. Nuestras voces, las voces de miles de mujeres son silenciadas en libros de texto y manuales y nuestras aportaciones son sistemáticamente negadas, siendo aún más el silenciamiento de las mujeres racializadas.

Además de estas cuestiones donde explícitamente se nos aparta en la educación, está el hecho de que políticas que traen consigo la profundización en un modelo de escuela como lugar de aprendizaje de contenidos sistematizados y acríticos, como lugar de formación de personas normativizadas y con habilidades para un puesto de trabajo, y no un lugar de estudio y avance del pensamiento y de las libertades … eso también van en contra de un planteamiento feminista de la pedagogía y de la educación.

Un planteamiento feminista de los horarios y de las normativas de permanencia, en la educación superior, es que podamos estudiar a nuestro ritmo y combinar el aprendizaje y el estudio con las tareas de cuidados, de autocuidados o con el trabajo que tengamos. Pero también en la FP o en las prácticas, que tienen que estar remuneradas: ese tiempo de esfuerzo y trabajo que estamos dedicando a una empresa, aunque nos esté formando más para luego serles más útiles, tiene que ser remunerado y tiene que tener unos horarios flexibles, pudiendo tener tiempo parcial como pasa con las matrículas.

Un planteamiento feminista de los lugares de ocio o de descanso dentro de las escuelas es repartir los espacios y no permitir que los chicos ocupen una mayoría del espacio disponible para todas las personas y que los patrones de juego y deporte sean igualitarios y no sexistas.

Por supuesto, escuelas que segregan y diferencian la formación por géneros o que adoctrinan en una religión, no deberían estar financiadas públicamente y están fuera de un pensamiento feminista de la educación. Y además, escuelas que funcionan para educar en valores de convivencia, de diferencia, de respeto y de feminismo, tienen que estar alejadas de las dinámicas de mercado, tienen que recibir financiación pública y suficiente.

Por todo esto, desde el grupo estudiantil-educativo del 8M Zaragoza, participamos con estas reivindicaciones en las movilizaciones que plantea la comunidad educativa este 8 de mayo, bajo el lema “Ya no hay excusas. Ahora Educación Pública”. En Zaragoza, la convocatoria es a las 18.00 horas en Plaza España.

7 mayo, 2018

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