Mundo #RepúblicaCAT

El Gobierno español prohíbe el amarillo, pero no detiene los silbidos

El surrealista intento de que las gradas del Wanda Metropolitano no se tiñeran de este color por parte de la afición del Fútbol Club Barcelona, instando a la policía a requisar la ropa amarilla, no sirvió para evitar que los silbidos volvieran a solaparse a la marcha real.
| 22 abril, 2018 12.04
El Gobierno español prohíbe el amarillo, pero no detiene los silbidos
Una mujer se desprende de una camiseta amarilla a instancias de la policía. Foto: TV3.

Largas colas para entrar este sábado en el Wanda Metropolitano. Todo debido a un constante exceso de celo por parte de las Fuerzas de Seguridad del Estado con respecto al “asunto catalán”. La de ayer era una misión tan ridícula como complicada de acometer. Se trataba de evitar que las gradas del Wanda Metropolitano se tiñeran del color groc que se ha hecho enseña de la causa por la República catalana.

Así pues, nuestra policía, esa a la que le hemos subido el sueldo entre todas gracias también al “asunto catalán”, se arremangó y secuestró todo aquello que fuera sospechoso de ser amarillo. Amarillos tráfico, limón, fluorescente, nápoles, e incluso gualda fueron perseguidos en fin del honroso objetivo de que la grada blaugrana quedase, eso, blaugrana sin apuntes amarillosos.

Tamaña acción policial ha soliviantado al independentismo catalán. No es de extrañar. Le advierto al españolista de a pie, el forofo del ¡a por ellos oé!, que parece que las críticas llevan razón. La asociación de abogados Drets ha anunciado que estudiará la requisa de camisetas amarillas durante la final de la Copa del Rey de fútbol entre el Barça y la Sevilla. Según Drets, “ninguna ley ni código penal prohíbe colores” y requisar estas camisetas supone una grave vulneración de derechos fundamentales.

La idea del Estado español era no politizar la Copa del Rey. El Campeonato de España, que es su verdadera denominación desde que naciera en 1903, ha ido modificando su nombre en favor de los diferentes jefes de Estado. Vamos, que el asunto ya está politizado desde la primera copa entregada por Alfonso XIII. Pero claro, desde el palco parece que no se politiza, y que son los plebeyos y plebeyas que ha pagado su entrada los responsables de la politización, año sí y año también, del partido de marras.

Lo malo de la operación antiamarillista es que no terminó por conseguir su objetivo porque claro, la conciencia, el pensamiento y, dentro de este, el que hace referencia a la política suele ser ajeno a la vestimenta. Este es el motivo por el cual la marcha real volvió a ser silbada al inicio del encuentro. Pero ándense con ojo. No les extrañe que en la próxima edición la policía trate de poner contenedores en los que se lea “deposite aquí su silbido”, porque ayer ya empezaron fotografiando a quienes silbaron.

22 abril, 2018

Autor/Autora

Integrante del Consello d'AraInfo. @maconejos


Flickr
Twitter
Facebook

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

CERRAR