Culturas Altavoz

Costas Lapavitsas: “Crisis en la eurozona”

Isaac Salinas | Entre la abundante literatura actual sobre política económica, Crisis en la eurozona destaca como “Un libro imprescindible para toda persona que intente comprender la implosión de la Unión Europea”, como sugiere Alex Callinicos. Costas Lapavitsas et al. nos ayudan a entender como la unión monetaria se creó a imagen de Alemania, la...
| 26 agosto, 2014 07.08
Cubierta del libro "Crisis en la eurozona" de Costas Lapavitsas. Fuente: Capitán Swing

Cubierta del libro “Crisis en la eurozona” de Costas Lapavitsas. Fuente: Capitán Swing

Isaac Salinas | Entre la abundante literatura actual sobre política económica, Crisis en la eurozona destaca como “Un libro imprescindible para toda persona que intente comprender la implosión de la Unión Europea”, como sugiere Alex Callinicos.

Costas Lapavitsas et al. nos ayudan a entender como la unión monetaria se creó a imagen de Alemania, la principal beneficiaria. La entrada del euro tenía como objetivo no solo promover el comercio interior de la eurozona, sino crear una moneda internacional de reserva capaz de competir con el dólar y atraer capital financiero –imposible para el marco. Con ese propósito, Alemania obligó a los países periféricos a unirse al euro a unos tipos de cambio elevados, para asegurar una baja inflación. Así se favorecieron las exportaciones comerciales alemanas y se redujo la competitividad de la periferia. Los países periféricos creyeron que podrían restablecerse con una “competición a la baja” en salarios, como se les animaba desde Alemania. Pero en Alemania se ha exprimido a las y los trabajadores como en ningún otro país de la eurozona en las dos últimas décadas, con lo que la austeridad en la periferia ha tenido un nulo resultado en términos de competitividad. “Los superávits alemanes, mientras tanto, se han traducido en exportaciones de capital –principalmente préstamos bancarios e inversión extranjera directa– cuyo principal destinatario ha sido la eurozona, incluida la periferia”. En resumen, “El euro representa para Alemania una política de ‘empobrece a tu vecino’, teniendo en cuenta que antes ha empobrecido a sus propios trabajadores”.

Apoyando su análisis en abundantes gráficos y estadísticas, Lapavitsas y sus alumnos describen los desequilibrios estructurales de la UE, como el origen de la crisis de la deuda soberana, en contraposición a las proclamas de despilfarro. Incorporan la dimensión política de la economía en forma de dominación de clase institucionalizada en la UE, que se ha traducido en reducción de salarios, flexibilización laboral, privatización y austeridad –en nombre de la productividad y la competitividad.

Hay una gran ausencia en Crisis en la eurozona: un análisis del origen de la crisis basado en la tendencia a la baja de la tasa de ganancias desde los 60. Una ausencia no justificada desde un enfoque marxista. Al centrar su análisis en la desigualdad y las finanzas en lugar de la rentabilidad del capital, los autores parecen acercarse al postkeynesianismo –para la economía postkeynesiana, las causas de la crisis subyacen en una débil demanda, derivada de la reducción de salarios y la falta de inversión.

Anticipando la tesis de su último libro, Profiting Without Producing (2013), Lapavitsas afirma que “El sector financiero [es] la parte de la economía que es la principal responsable de la crisis de 2007-2009”. Pero aislar el sector financiero del productivo es un error. No podemos entender la inversión de capital en las finanzas y sectores especulativos en la era neoliberal si no es como una contratendencia a la tasa decreciente de beneficios en los sectores productivos.

Las carencias, no obstante, no ocultan el gran mérito de Crisis en la eurozona: la propuesta de default en las economías en dificultades (a iniciativa de los deudores, para ser democráticos y soberanos), cancelación de la deuda y salida de la eurozona. En vista de la camisa de fuerza del euro y la austeridad, es la única salida progresista. Como señala Stathis Kouvelakis en la introducción: “Cuestiones como el impago de la deuda soberana, el desmantelamiento de la UEM y la confrontación con la autoritaria *fuite en avant* de la UE son el equivalente contemporáneo de las demandas de paz, pan, tierra y autogobierno popular de las que dependía el resultado del primer asalto al cielo del siglo XX”. Con los ejemplos de Rusia en 1998 y Argentina en 2001- 02 ilustran como el *default *no tiene por qué representar el colapso sino que puede sentar las bases de la recuperación. En la eurozona sería además la oportunidad de repensar la economía sobre unos parámetros más sociales y sostenibles.

Lapavitsas y alumnos dibujan un escenario nada fácil, pero esperanzador. A la salida del euro de un país como Grecia deberían seguir la devaluación, reestructuración de la deuda y controles de capital. Para proteger la economía, deberían nacionalizarse la banca y sectores estratégicos como el transporte y la energía. Una estrategia económica que, nos recuerdan, dependerá de la lucha de clases; es decir, de nuestra fuerza política.

Costas Lapavitsas et al.,  Capitán Swing, 2013, 320 págs, 20€

Isaac Salinas es militante de En lluita

26 agosto, 2014

Autor/Autora


Flickr
Twitter
Facebook

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

CERRAR