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Contradicciones y lagunas de memoria en la declaración de los Guardia Civiles en el caso de Altsasu

Declaran los Guardia Civiles agredidos y la novia de uno de ellos en el caso de Altsasu. Tanto los policías como la chica afirman no recordar por qué solo quisieron declarar delante de la Guardia Civil y no enfrente de la Policía Foral.
| 17 abril, 2018 19.04
Contradicciones y lagunas de memoria en la declaración de los Guardia Civiles en el caso de Altsasu
@Altsasugurasoak

Si este lunes 16 de abril el juicio contra ocho jóvenes de Altsasu acusados de delitos de “terrorismo” daba comienzo con las declaraciones de la y los propios acusados, este martes 17 ha sido el turno de declaración de los Guardia Civiles presuntamente agredidos y la pareja de uno de ellos.

Según la versión de uno de los Guardia Civiles, de rango sargento, acudió al bar Koxka tras cenar en el bar de su novia. Cuando se encontraba en el baño, relata, Julen Goikoetxea, uno de los acusados, le preguntó si era policía y Jokin Unamuno y Adur Ramírez de Alda -ambos llevan más de 500 días en la cárcel- se encararon con él y le agredieron.

El teniente de la Guardia Civil ha asegurado que estuvo 18 meses de baja y eso “le rompió la vida”. Argumenta el policía que escogió Altsasu como destino laboral porque es una zona catalogada como conflictiva, y en ella, a diferencia del lugar al que fue destinado tras la pelea, se cobra un mejor sueldo. La bajada del sueldo fue crucial para romperle la vida.

Ta y como relata Martxelo Díaz en su crónica del juicio para el diario vasco Naiz, la narración del teniente de la Guardia Civil ha empezado a tambalearse cuando ha sido la defensa de la y los jóvenes de Altsasu quien ha tomado la palabra en la sala.

El teniente no ha recordado por qué no quiso declarar antela Policía Foral cuando fue requerido para ello. No ha recordado por qué solo declaró ante compañeros de su mismo cuerpo policial. No ha recordado por qué cuatro días después de lo ocurrido realizó una declaración complementaria. No ha recordado cuándo hizo los reconocimientos de la y los acusados. No ha recordado cómo pudo llamar al servicio de emergencias por teléfono mientras estaba sufriendo una agresión. No ha recordado a qué hora empezó la reyerta.

Por su parte el segundo de los miembros de la Guardia Civil en declarar, de rango sargento, ha señalado que fueron agredidos en el interior del bar Koxka. Asegura que antes estuvieron en el bar de la novia del otro Guardia Civil, pero su versión no ha coincidido en las horas con la declaración del teniente. Mientras el primero ha señalado que había sido hacia las ocho y las nueve, el segundo ha afirmado que fue mucho más tarde cuando fueron a cenar.

De allí fueron al Koxka a las 2.00 horas y pidieron dos ginebras con seven up o tónica, pero según su versión, durante la cena no habían bebido alcohol.

Como en el caso del teniente, el sargento también ha confesado no recordar muchos de los elementos claves en el caso. No ha recordado haber tomado copas en el bar de la novia. No ha recordado cuándo lo operaron porque según afirma tardo mucho en superar la anestesia. No ha recordado cuándo hizo los reconocimientos. No ha recordado qué ceno ni que bebió antes de acudir al bar Koxka. No ha recordado por qué se negó a no declarar ante la Policía Foral.

Por último, ha intervenido la novia del teniente. Según su testimonio nunca había tenido problemas en Altsasu, pero sabía que tener una relación con un Guardia Civil podría acarrearle enemistades en la localidad de Nafarroa.

Su versión sitúa a las 3.00 horas el momento en que los Guardia Civiles y ella misma acudieron al Koxka. Añade que fue Jokin Unamuno quien se encaró directamente con el sargento y que ambos se pusieron a hablar en una conversación que no escuchó, pero que intuyó agresiva.

Después de esto, según la versión de la chica, 25 personas les rodearon y empezaron a empujarles. En una entrevista para la radio Cope, la novia del sargento cifró en 60 quienes les atacaron.

La chica ha señalado que de no ser por “Jokin Unamuno hoy no estaría nadie en la Audiencia Nacional. Pegó dentro de bar y fuera”. Así mismo ha afirmado que hay personas que participaron en la pelea y que conoce de Altsasu a las que no ha acusado porque no estaba segura al 100%, solo al 90%.

Su testimonio ha empezado a tambalearse cuando la chica ha afirmado que comentó con su pareja la identificación de los acusados. Según relata Martxelo Díaz, la novia de uno de los Guardi Civiles “inicialmente prestó declaración ante la Policía Foral, pero no sabe si identificó” a los supuestos agresores, y “posteriormente hizo una ampliación de la declaración ante la Guardia Civil” y “no sabe si antes estuvo viendo con los guardias fotos” de a quién debía acusar.

En la misma línea, la chica ha afirmado que no identificó Oihan Arnanz en su primera declaración, pese a que son vecinos.

Mucho más clara ha sido al afirmar que a su novio y su compañero los pegaron por ser Guardias Civiles y al afirmar que todas las personas que estaban en el bar Koxka son responsables de la agresión por no haber hecho ninguna de ellas nada para evitar la paliza.

17 abril, 2018

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