Altavoz

Carta abierta al municipio de Zaragoza

| 18 mayo, 2017 11.05
Carta abierta al municipio de Zaragoza
Iglesia de la Magdalena. Foto: AV Lanuza Casco Viejo.

Al equipo de Gobierno municipal de Zaragoza y por extensión a muchas personas interesadas.

Enterado del auto cautelar del contencioso administrativo. No demuestro sorpresa alguna ante estos movimientos de empoderamiento involutivo del sistema con todas sus ramificaciones políticas, judiciales y mediáticas.

Ante estos hechos, es la hora de ratificar el discurso y reafirmarnos en nuestras posiciones y decisiones.

1) Nuestro Alcalde habló de un debate “sereno y sosegado” en el tema de las inmatriculaciones. Está visto que la parte contraria no desea eso y hace todo lo posible y por todos los medios lícitos o ilícitos para mantener un mensaje combativo para que no se discuta sobre sus privilegios dando por sentado quién tiene la razón administrativa y judicial.

2) La interposición del contencioso es todo un ataque antidemocrático ante dos mociones plenarias municipales aprobadas en pleno y su posterior ejecución por parte del Equipo de Gobierno. Un ataque visceral del Cabildo a la soberanía que dimana de las resoluciones políticas de un consistorio democrático.

3) El auto en sí, es parte del seguidismo de la “entente cordiale” emprendida por el Arzobispado. Un decorado revestido de autoridad judicial que entra en la forma pero no en el fondo. Recordar que en el acto de conciliación previo, el juez reconoció la legitimidad necesaria al Ayuntamiento de Zaragoza con todo lo que eso conlleva. Asusta ver resoluciones judiciales tan contradictorias que niegan la tutela judicial efectiva. Cortafuegos ante decisiones de mayor calado, miedo evidente ante una demanda judicial en toda regla.

4) Doy por hecho que en estos momentos los servicios jurídicos del Ayuntamiento, no son los más adecuados para acometer ciertas responsabilidades. Insistimos y recomendamos al Equipo de Gobierno que externalice este tema a un gabinete especializado en diferentes disciplinas jurídicas y con visión del derecho internacional y jurisprudencia europea. MHUEL y la Coordinadora Recuperando ya han asesorado la conveniencia de seguir esa vía sin una preocupación excesiva por los costos económicos que se pueden arreglar de muchas maneras.

5) Causar revuelo mediático para infundir el temor necesario para la paralización de procedimientos judiciales, no tiene más que el objeto de restar el tiempo necesario para obtener la usucapión formal y legal . Un paso más para estar en posición de más fortaleza jurídica.

6) No son momentos para arredrarse. Los juicios se pueden perder ¡Claro! pero también se pueden ganar o al menos dar la primera campana de toque para que una mayoría social se sume a la causa con voluntad de erradicar de una vez por todas la patrimonialización de la Jerarquía Católica en detrimento de lo que siempre ha sido del común sin cuestionar nunca el uso o carácter religioso de los bienes inmuebles dedicados a culto, pero con máxima dureza cuando se traten de inmatriculaciones de bienes públicos (cementerios, pisos, locales, calles, plazas, pastos, tierras de labor, etc.) usucapidas a tenor del artículo 206 de la Ley Hipotecaria y 304 de su Reglamento y sin aportar títulos de propiedad reconocidos.

7) Ya no es tiempo de mociones o de instar a nadie. Ese tiempo ya pasó. Ahora son los momentos de las decisiones, del coraje político, de la determinación y de la voluntad de revertir una situación ominosa y atentatoria contra el patrimonio común. Esa voluntad de no dejarnos degradar por un sistema que consiente y admite el privilegio. Estamos en el siglo XXI y ya va siendo hora de decir NO. ¡Ya vale! ¡Ya basta!

18 mayo, 2017

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