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Barack Obama se despide arrojando leña al fuego

Durante el mandato de Obama las fuerzas estadounidenses han bombardeado Afganistán, Libia, Somalia, Pakistán, Yemen, Irak y Siria. El presidente se despide del cargo anunciando sanciones a Rusia como última medida tomada por su administración.
| 30 diciembre, 2016 19.12
Barack Obama se despide arrojando leña al fuego
Barack Obama. Foto: Pete Souza.

El primer presidente negro de los Estados Unidos abandonará su cargo con una última y polémica decisión: la expulsión de 35 diplomáticos rusos, la ampliación de las sanciones contra individuos y entidades rusos, además del cierre de dos complejos rusos, uno en Long Island y el otro en Maryland, que según la Casa Blanca eran usados para recabar inteligencia; todo esto en respuesta a la supuesta injerencia del Kremlin en las elecciones presidenciales para favorecer la victoria de Donald Trump.

La decisión aunque ha sido bien acogida entre los miembros del Congreso norteamericano de ambos partidos, genera dudas en cuanto a la repercusión de las mismas. “A pesar de la fanfarria y las repercusiones políticas en torno al anuncio, no está claro cuál es el efecto real que pueden tener las sanciones contra Rusia”, escribía David E. Sanger en el New York Times, una postura replicada en medios ubicados tanto a la derecha como a la izquierda del abanico político.

Lo cierto es que las sanciones, más importantes que las impuestas a Corea del Norte por su ataque a Sony Pictures Entertainment hace dos años, suponen la subida de un nuevo escalón hacia el rellano de la ruptura, en las relaciones entre Rusia y Estados Unidos, deterioradas desde el golpe de estado en Ucrania que provocó la anexión rusa de Crimea, así como por las recientes operaciones militares rusas en territorio sirio.

Obama se despide pues calentando el ambiente de guerra de fría de este mundo multiunipolar y propagandístico en el que estamos viviendo. Multiunipolar, porque está alejado de la bipolaridad ideológica dominante en la segunda mitad del siglo XX, y muestra dos adversarios que comparten la necesidad de control sobre otros territorios, Estados Unidos en todo el planeta y Rusia en su órbita más cercana; y de guerra fría porque Estados Unidos pareciera empeñado en generar la imagen de una Rusia como temible enemigo global, obstinado en enredar al Kremlin en alguno de los conflictos abiertos en Europa y Oriente, mientras que desde la Casablanca se mantiene el nivel de injerencia internacional.

De hecho, el que fuera galardonado con el Premio Nobel de la Paz en 2009 ha continuado con las prácticas norteamericanas de injerencia y belicismo practicadas por los Estados Unidos a lo largo de la Historia. Durante el mandato de Obama las fuerzas militares estadounidenses han bombardeado los territorios de Afganistán, Libia, Somalia, Pakistán, Yemen, Irak y Siria, además de haber apoyado, con el envío de armas, el papel del gobierno ultraderechista de Kiev en la guerra en el este de Ucrania según una serie de documentos filtrados del Departamento de Estado de los Estados Unidos.

Obama ha dejado al menos media docena de promesas incumplidas a lo largo de su mandato, entre las que se encontrarían algunas de crucial importancia en su elección, como el abandono de Irak por parte de las tropas estadounidenses, la reforma migratoria, el cierre de Guantánamo y el control del uso de armas dentro de Estados Unidos.

Por su parte, Putin continúa mostrándose como el sesudo jugador de ajedrez que mantiene la partida igualada pese a los continuos ataques de su contrincante. El Presidente de la Federación Rusa ha afirmado que no va a crear “problemas a los diplomáticos estadounidenses” y que “nadie” va a ser expulsado del territorio ruso. Aún hubo más, y aseguró que “no vamos a expulsar a nadie”, en un comunicado enviado a la diplomacia estadounidense en Rusia, donde aprovechó para invitar a los hijos de diplomáticos a una fiesta en el Kremlin.

El mandatario ruso se ha pronunciaba en este sentido después de que el ministro de Exteriores, Sergei Lavrov, le propusiera declarar personas no gratas a 31 empleados de la Embajada de Estados Unidos en Moscú y a cuatro empleados del Consulado General en San Petersburgo, en respuesta a las sanciones anunciadas por Obama.

Habrá que esperar pues al cambio de actor en el lado estadounidense del tablero y ver si la progresión negativa en las relaciones entre Rusia y Estados Unidos continúa de la mano de Trump.

30 diciembre, 2016

Autor/Autora

Miembro del Consello d'AraInfo. @maconejos


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