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Asociaciones vecinales y Ecologistas presentan un recurso administrativo contra el garaje en la calle San Miguel 46

El debate se abrió en la reunión celebrada en la Gerencia de Urbanismo en diciembre, donde tras la presentación de un voto particular del PP, que contó con el apoyo de PSOE y Ciudadanos, se dió luz verde al proyecto de construcción de 26 plazas de aparcamiento subterráneo en una de las calles peatonales más antiguas de Zaragoza
| 17 enero, 2018 17.01
Asociaciones vecinales y Ecologistas presentan un recurso administrativo contra el garaje en la calle San Miguel 46
Obras en la Calle San Miguel 46. Foto: Miguel Ángel Conejos.

En rueda de prensa celebrada este miércoles ante la obra, las Asociaciones Vecinales de Parque Bruil-San Agustín, Lanuza Casco Viejo y Madalena Calle y Libertad, junto con Ecologistas en Acción, han presentado un recurso administrativo de reposición contra la decisión de la Gerencia de Urbanismo de fecha 20 de diciembre de 2017 por la que se da luz verde a la construcción de un garaje privado, con una capacidad de 28 plazas, en el número 46 de la calle San Miguel.

Los portavoces de las entidades vecinales y ecologistas han explicado que “la presentación del recurso se encuentra motivada en razones de tipo urbanístico, medioambiental y de protección del patrimonio”.  “La presencia de coches y tráfico rodado generará mayor contaminación, ruido e inseguridad, empeorando las condiciones de este tramo de una calle histórica y simbólica de nuestra ciudad”, han señalado.

El debate se abrió en la reunión celebrada en la Gerencia de Urbanismo en diciembre, donde tras la presentación de un voto particular del PP, que contó con el apoyo de PSOE y Ciudadanos, se daba luz verde a la construcción de 28 plazas de aparcamiento subterráneo en una de las calles peatonales más antiguas de Zaragoza.

Denuncian que “desde el punto de vista paisajístico y de protección del patrimonio histórico la actuación proyectada es censurable y no ha sido informada por los organismos competentes”. La apertura de huecos en la fachada y la ubicación del garaje en el subsuelo de un jardín histórico, ambos protegidos culturalmente, conllevaría una ruptura de la composición frontal de un edificio catalogado con “interés arquitectónico”, lo que ahondaría en la degradación de la zona que esta actuación acarreará. El edificio está considerado bien de interés arquitectónico, y se deber respetar, la fachada y con especial atención el jardín, cajas de escaleras y cerrajerías.

Las entidades que han presentado el recurso insisten en la conveniencia de defender que esta calle mantenga su aspecto habitual en el que la convivencia entre vecinos, transeúntes y comerciantes se da en condiciones de tranquilidad y armonía. Asimismo, insisten en que “las ciudades modernas y europeas tienen que avanzar en la movilidad peatonal, máxime en entornos con presencia escolar”, en relación a la proximidad del CEIP Gascón y Marín. Por ello, han anunciado que van a iniciar una campaña de recogida de firmas en contra de esta actuación y que el Ayuntamiento se pronuncie a favor del recurso presentado y en contra de la apertura a los coches de este tramo de calle.

Edificio y jardín histórico catalogados

En diciembre de 2017, el Servicio de Movilidad del consistorio ya informó desfavorablemente a la construcción de dicho aparcamiento, entendiendo que “la calle San Miguel, y en particular el tramo peatonal sobre el que se plantea la consulta soporta un intenso uso ciudadano, siendo una de las calles de mayor tránsito peatonal de la ciudad”, y advirtiendo que existen instalaciones destinadas al estacionamiento de vehículos para corta y larga duración en la zona.

En apariencia resulta imposible la creación de un aparcamiento que respete la fachada, pese al uso del elevador propuesto, pues los vanos que del edificio no tienen más de 1,40 metros de ancho, por los que ningún automóvil del mercado cabría. De tal imposibilidad parece que el arquitecto que redactó la propuesta de intervención para Gestión de Proyectos Grupo G3 S.L., Rafael Santacruz, advertía en mayo de 2015 que “el grado de protección del edificio, la composición de los huecos y la realidad geométrica de la parcela, hacen inviable el acceso de vehículos a la finca desde la calle San Miguel”, proponiendo el acceso desde la calle Allué Salvador, donde sí tiene salida el número 48 de la calle San Miguel.

En cuanto al jardín interior, se trata del único fragmento que queda de un espacio verde histórico de la ciudad, con primera datación del siglo XVIII, de indudable valor en los aspectos natural y cultural al que añade un indudable valor histórico ser el último espacio vivo de los Jardines del Marques de Campo Real. En su interior, un gran magnolio, así como otras especies, una fuente ornamental manufacturada en Averly, o una espectacular escalera de caracol, son algunas de las obligaciones de conservación a la que está forzada la promotora, junto con las fachadas, la caja de escalera,  las carpinterías, cerrajerías y decoraciones interiores, según el PGOU de Zaragoza, debido al grado de protección.

 

17 enero, 2018

Autor/Autora

Miembro del Consello d'AraInfo. @maconejos


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