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Albano Dante Fachin: “El bloque de la represión es tan fuerte que parece que Podemos ha sucumbido”

El que fuera Secretario General de Podem nos dibuja un mapa de la situación política en Catalunya tras los hitos marcados por el referéndum del 1 de octubre, la represión desatada desde el Estado español, y la posterior jornada de huelga del 3 de octubre que para Fachin fue la jornada en la que se materializó un "levantamiento popular"
| 11 diciembre, 2017 07.12
Albano Dante Fachin: “El bloque de la represión es tan fuerte que parece que Podemos ha sucumbido”
Foto: Pablo Ibáñez (AraInfo).

Albano Dante Fachin (Bahía Blanca, Argentina, 1976) se da a conocer públicamente gracias a la revista Cafè amb Llet, una publicación que pasó de ser una pequeña distribución gratuita y local a convertirse en 2014, con 145.000 ejemplares repartidos gratuitamente, en la publicación de más alcance en Catalunya. La revista indagó en el funcionamiento de la sanidad pública catalana destapando numerosos escándalos. Con la aparición de Podemos, los dos editores de la publicación, Albano Dante Fachin y Marta Sirbina se incorporan al mundo de la política institucional. Albano Dante ha sido parlamentario en Catalunya hasta la disolución del Parlament y la imposición de las próximas elecciones del 21-D. Marta Sirbina por su parte es diputada en el Congreso español por En Comú Podem. Su entrada en ambas cámaras paraliza la edición de la revista.

Sin embargo, Albano Dante ha ocupado primeras páginas y espacios televisivos por su reciente enfrentamiento con la dirección de Podemos en Madrid. Un enfrentamiento que ha venido motivado por la postura tomada por el partido dirigido por Pablo Iglesias tras la violencia desatada en Catalunya durante la celebración del referéndum del 1 de octubre. “Podemos ha dejado de ser una herramienta útil para enfrentarse al régimen del 78”, aseguró el mismo día que anunciaba su baja como militante en Podem. La decisión ha hecho mella en la formación morada en Catalunya, que según el último sondeo CIS perdería dos escaños en el Parlament. Finalmente Fachin no se ha incorporado a ninguna lista de cara a las elecciones impuestas desde Madrid para el próximo 21 de diciembre. Sin embargo, se trata de una voz a escuchar de cara a conocer la realidad de una Catalunya intervenida por el artículo 155 e inmersa en un debate político abierto.

Hay un debate en la izquierda española abierto, a veces encarnizado, sobre todo en las redes sociales. Desde diversas posiciones y partidos y en un análisis simplista se acusa a los y las trabajadoras catalanas de servir a los intereses de la burguesía. ¿Se puede ser de clase obrera e independentista?

“Es Imprescindible la valentía porque si no, caemos en todas las trampas que intentan separar ambos conceptos. El poder establecido hace enormes esfuerzos para separar conciencia de clase y sentimiento  de autodeterminación. A medida que el bloque del 155 avanza y demuestra su cara más amarga, más fácil es que mucha gente que tal vez, hasta ahora, lo veía como dos cosas separadas, comience a tomar conciencia de que no hay avance social si no se mira de cara al bloque del 155, que trabaja en contra de la autodeterminación. Es difícil, pero la situación tan dura que estamos viviendo en Catalunya ayuda a que se tenga mayor comprensión por parte de una clase obrera, con toda la amplitud del término, que tal vez en Catalunya ha visto durante un tiempo que aquello no iba con ella, pero que ahora, ante la represión, empieza a ver que tal vez sí. Esto lo lleva en los genes la clase obrera. La represión siempre ha sido de clase. En Catalunya el 1 de octubre cambiaron muchísimas cosas”.

¿Qué cosas han cambiado en Catalunya desde el 1 de Octubre?

“Yo vi gente que probablemente hasta el 1-O se había mantenido ajena. Un 15M que muchas veces había mantenido distancia con todo lo que tuviera que ver con el proceso soberanista,  en el momento que se materializa la desobediencia, que es muy propia del 15M, se puso de pie ante la represión. Incluso antes, cuando sucedieron las primeras detenciones y las primeras requisas de carteles”.

“El día 1 de octubre se materializa algo. Algo eléctrico. Y el día 3, que fue un poco la respuesta  a la represión, a mí me hizo recordar a la tarde después del desalojo de Plaza Catalunya durante el 15M. Durante aquel desalojo la gente era joven, universitarios y tal… se desaloja, y a la tarde están las abuelas, las tías, las madres de esos jóvenes… El día 3 se materializó algo. Cuando ves banderas esteladas, banderas republicanas, e incluso borbónicas… yo tuve la sensación de ‘esto no lo para nadie’. A mí me da la impresión de que el 1 y el 3 han dado más miedo al status quo, que todo lo que hayamos podido hacer o decir en el Parlamento. Aquello era un levantamiento popular”.

¿Cómo sucede el conflicto de Albano Dante Fachín con Podemos y como se llega a Som Alternativa?

“El cómo sucede responde a cuestiones políticas muy de fondo. Cuando digo que el 1 y el 3 de octubre pasan cosas que rediseñan el mapa político de Catalunya, en Madrid no lo ven. No tienen conciencia de ese cambio. Era un cambio que se estaba gestando, porque nosotros, por ejemplo con la gente de Podem Catalunya, desde junio ya empezamos a tener debates cuyo resultado era que había que participar el 1 de octubre, mientras Pablo Iglesias decía: ‘yo si fuera catalán no votaría’. Nosotros, y digo nosotros como colectivo, no la dirección, viviendo el día a día, viviendo lo que pasaba en la calle, y lo que se venía encima, tenemos una evolución. Curiosamente Podemos hace una evolución hacia el otro lado. Y llega un momento que aquello se rompe”.

“Tal vez le pesa demasiado a Podemos el bloque del 155, las encuestas… un Podemos que fue terriblemente valiente hace dos años, cuando dijo: ‘los catalanes tienen derecho a decidir’. Algo a lo  que un politólogo les hubiera dicho, ‘tíos, así no os vais a comer nada electoralmente’, pero tuvo la valentía y se fue a Extremadura a explicar que el derecho a decidir era la mejor manera de solucionar las cosas. Eso funcionó. Da la impresión de que esta valentía se acabó”.

“Por otra parte, el bloque de la represión es tan fuerte que parece que Podemos ha sucumbido. Lo que nos provoca perplejidad es que Catalunya en Comú, entendida como fuerza catalana, asume esa lectura que se hace desde Madrid. Ahí es donde está la ruptura. A partir de ahí, con esa lectura compartida que hacemos desde hace meses, decidimos articularla porque a nivel de territorio estos días han estado dimitiendo círculos, portavoces, secretarios generales… Pues intentaremos que esa gente, que tenía en muchos casos su primera experiencia militante en Podemos pero que, además, ha hecho un trabajo político de desarrollo, de comprensión y de conciencia muy importante… intentaremos conservarlo para todo lo que vendrá. Porque a partir del 21-D, viene el día 22 y las cosas van estar complicadas. Hay que estar organizados”.

Esa alternativa que se está gestando ¿Qué relación puede tener, a partir del día 22, con Podem y con los Comunes?

“Nosotros siempre partimos de la base de que son espacios que tienen cosas en común y que en la situación de excepcionalidad tendrían que trabajar juntas. Pero dependerá mucho de la evolución de los Comunes. Estos días publicaron el vídeo de las palomitas, ¿lo has visto? Profundiza en una idea que nosotros rechazamos profundamente: ‘aquí están los independentistas y aquí están los del 155, y nosotros, hartos porque se están todo el día peleando, somos la alternativa’. Eso es casi una traición a lo que pasó el 1 de octubre. Dar la espalda a aquello por motivos electoralistas. Claro, si Catalunya en Comú decide disputar el voto al PSC, es difícil que podamos establecer algún contacto. La clave en esto es ver como evoluciona el peso de Iniciativa per Catalunya dentro de los Comunes. Esas posiciones más conservadoras y menos arriesgadas, claramente vienen de un partido que durante décadas tiene esa posición. Lamentablemente vemos que esas tesis se están imponiendo. Si se siguen imponiendo… Muchos de los que estamos en Podem veníamos del 15M que dijo ‘no nos representan’, y cuando lo dijimos también nos referíamos a esta gente”.

Foto: Pablo Ibáñez (AraInfo).

Foto: Pablo Ibáñez (AraInfo).

Este proceso ha generado una fractura social en Catalunya, y en el Estado un auge del nacionalismo español ¿Se entiende desde Catalunya lo que se vive fuera de sus fronteras?

“La sociedad catalana está teniendo un debate político profundo, pero yo intento negarme a asumir la idea completa de fractura social. Obviamente hay un debate muy fuerte, pero es lo que tiene que ser. Se nos pinta como una sociedad partida por la mitad y no. Probablemente está partida por la mitad con las coordenadas que nos impone el 155: unos legalistas, que cumplen la ley y son decentes y la otra parte aborrecible. Sin embargo, toda la demoscopia desde hace años nos dice que hay una mayoría de gente que entiende, más allá de lo que vote o no vote, que la mejor manera de solucionar las cosas es con un referéndum . Alrededor del 80% de gente cree eso. La fractura social viene más de que ante una sociedad en la que el 80% quiere decidir democráticamente, lo que hay en frente son palos”.

“Yo me pongo en la piel, y esto lo he hablado con compañeros en Podemos que me decían ‘hostia, es que para explicar lo que dices en Zaragoza, a mí me cuesta, porque además veo que muchos de nuestros simpatizantes se asustan, y veo que mucha gente nuestra la ves en un mitin de no sé quién aplaudiendo…’ Hay esta reacción. Pero precisamente es el momento de ser valientes y explicar. Entiendo lo difícil que tiene que ser en el resto del Estado, con el auge incluso del fascismo, mantener esta tesis. Pero hay que mantenerla”.

“Porque ahora son los independentistas pero, ya lo hemos visto en Madrid, si no les gusta lo que haces también te aplican el 155. Ese muro que se han encontrado los independentistas, de violencia, de represión y antidemocrático, es el mismo muro que se va a encontrar cualquier proyecto de izquierdas en el resto del Estado. Explícame que le va a pasar a un ayuntamiento que se revele contra la Ley Montoro o que pretenda nacionalizar el agua, a ver qué le va a pasar… Ese muro es el mismo. Si la izquierda española no lo ve y acepta según que marcos no va a haber posibilidad de cambio”.

En general, ¿piensas que en Madrid no comprenden las realidades gallega, catalana o vasca?

“A veces pongo Antena 3, Telecinco… o leo El País y digo ‘¡hostia! Si tú vivieras ahí y esta fuera tu fuente de información tal vez serías anti-independentista’. Al final, la persona que está trabajando en Castilla enciende la tele y dirá ‘¡joder!, esta peña son unos insolidarios’. Intento entender la profundidad, porque tampoco podemos caer en la trampa de que toda España es un rebaño de fachas ni de peperos. Hay una verdadera fractura entre dos comunidades políticas, la catalana y la española. El muro que hay ahí se ha construido lo ha hecho el IBEX, lo ha creado el PP desde que pedía firmas, y lo construyen cada día los medios de comunicación”.

¿Calmaría las aguas una reforma constitucional o lo de Catalunya es un proceso imparable?

“Yo creo que es imparable. Una cosa es hacer el análisis que hace Podemos diciendo que la vía unilateral no funciona y que vuelvan las aguas a su cauce. Y otra forma es hacer una lectura más profunda y plantear: esto no ha funcionado, reformemos la Constitución, pero hay que seguir empujando. En ese sentido, ¿reforma de la Constitución? Reformemos. Pero si sacamos lecciones de 1978, al final, la reforma de la Constitución es la constatación de una correlación de fuerzas. Nadie te va a regalar nada en una reforma constitucional. Una reforma constitucional que permita abrir debates, también a nivel de calle, eso es romper el régimen del 78, pero volver a hacer lo que se hizo en 1978, en plan ‘¡hey gente! Volver a casa que esto nosotros lo arreglamos’, eso no va a funcionar”.

Por último, Albano Dante seguirá en primera línea política o te volveremos a ver escribiendo otra vez en Cafè amb Llet…

“En Cafè amb Llet no lo sé porque lo hemos tenido dos años aparcado. Pero escribiendo seguro y haciendo un poco lo que hacíamos antes, contar cosas, explicar cosas… Cuando finalmente se vio que no iba en ninguna lista, mucha gente me dijo ‘¡hostia no!, Albano te necesitamos en política’. Estos años han sido solo dos de quince de política. Yo he hecho política muchos años y estar en el Parlamento es una de las maneras de hacer política. Escribiendo… donde sea. Voy a echar currículums y echaré en AraInfo (risas). Por suerte en Catalunya ahora mismo hay una efervescencia política, llena de espacios de todo tipo, donde hay que arrimar el hombro porque lo que queda es duro. En el parlamento no se me va a ver, pero yo no me callaré”.

11 diciembre, 2017

Autor/Autora

Miembro del Consello d'AraInfo. @maconejos


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