Cincomarzada 2013: “Defendamos lo público”
LA CALLE DE TODOS (FABZ) | Un año más celebramos la Cincomarzada, esta vez coincidiendo con la celebración que en los próximos meses iniciaremos del 40 aniversario del nacimiento del Asociacionismo Vecinal. Fue a finales de los años 60 y principios de los 70 cuando los zaragozanos empezaron a organizarse creando Asociaciones Vecinales con el objetivo de reivindicar la mejora de los barrios y de sus condiciones de vida.
Fueron reclamaciones fundamentales en aquellos momentos: asfaltado de calles, saneamiento y abastecimiento de agua, colegios, centros de salud, centros sociales y culturales. Eran tiempos donde faltaban muchas cosas y faltaban también libertades de todo tipo, individuales y colectivas, de expresión, de reunión, de manifestación, de asociación. Y en ese momento histórico las Asociaciones Vecinales congregaron todo el ímpetu de los ciudadanos contra la dictadura y en defensa de la libertad.
Recobradas esas libertades la Federación de Barrios (FABZ) recuperó también en el año 1979 esta fiesta que se pretendió celebrar en el Parque de Macanaz y que la policía interrumpió. Como homenaje a esas personas este año recuperamos también el parque de Macanaz para la Cincomarzada.
Y de nuevo, tantos años después, la FABZ defiende los servicios públicos que sostienen el Estado de Bienestar, ante las agresiones que están sufriendo con la excusa de una crisis provocada por los poderes financieros y las políticas neoliberales. Por eso el lema de este año es “Defendamos lo público”. Tenemos que ser los ciudadanos y ciudadanas de nuevo, los que salgamos en defensa de la democracia. Pues una democracia sin protección social, sin educación, sin sanidad, sin servicios públicos para todos, no puede ser, NO ES una verdadera democracia.
Defendamos lo público
Seis millones de parados, familias que son arrojadas de sus hogares por no poder pagar sus hipotecas o alquileres, personas que deben recurrir a los comedores sociales o al reparto de alimentos para poder comer. Y en las escuelas menos maestras y maestros. Y en los hospitales menos personal sanitario. Este es el panorama que tenemos y que, desgraciadamente, todos conocemos, aunque hoy estemos de fiesta…, aquí junto a este río que baja tan crecido.
Pero sí se puede. Como sí pudieron los valientes zaragozanos y zaragozanas que un día como hoy arrojaron de la ciudad a quienes querían imponerles una UNICA forma de pensar, un único rey, un único Dios. Como hoy nos quieren imponer el único dios que tienen: el del dinero, el del beneficio económico por encima de todas las cosas. Por encima de todas las cosas y de todas las personas.
Pero sí se puede. Y por eso estamos hoy aquí de fiesta, todos juntos, en esta arbolada del Ebro. Como después de aquel día de indignación, tantos y tantos zaragozanos, nuestros abuelos y antepasados, lo han celebrado, aunque también se lo quisieron prohibir, como un día de convivencia ciudadana, de fraternidad, de libertad y de fiesta.
Hoy celebramos la Cincomarzada bajo el lema de Defendamos lo publico. Y no otra cosa queremos salvar que lo que es la base, los cimientos, de esa convivencia y de esa libertad, de esta sociedad democrática en la que queremos vivir. Porque no puede haber una sociedad digna de tal nombre que discrimine y niegue a las personas los derechos más elementales.
Hoy, el derecho a la educación, a la salud, esos servicios públicos que son la base de nuestra sociedad se quieren privatizar para convertirlos en el negocio de unos pocos. Mientras se dedican cientos de millones a salvar a los bancos y a mantener los beneficios empresariales, se privatizan los servicios que pueden ser rentables y se abandonan a su suerte los que no lo son, dejándolos en manos de la caridad privada, como en aquellos lejanos tiempos de nuestros abuelos. Pero sí se puede. La reciente admisión a trámite de la ILP en el parlamento de la nación, fruto de la gran marea social contra los desahucios y por la dación en pago, demuestra que sí se puede. Y la experiencia de las asociaciones vecinales –o la de muchos colectivos que también están presentes en esta fiesta- también lo pueden atestiguar. Va a celebrar el movimiento vecinal, sus asociaciones y la FABZ, 40 de años de existencia. Y recordamos cómo era aquella Zaragoza con los barrios llenos de charcos, sin asfaltar, sin el más mínimo servicio público, sin escuelas, sin ambulatorios.
Vamos a hacer una exposición y se podrán ver las fotos. El parque Delicias, el Oliver, Torrerramona en Las Fuentes, el Jardín de la Memoria en San José, podían ser hoy más bloques de pisos y cemento, si no hubiera sido por los vecinos y vecinas que se unieron en asociaciones y salieron a la calle a luchar por sus derechos. Recordamos al barrio de la Almozara o al Picarral, con sus industrias insalubres y malolientes junto a sus viviendas. “No queremos vivir atufados”. Dijeron, y se echaron a la calle hasta conseguir que las trasladaran.
Hoy lo que atufa de verdad es la corrupción de algunos partidos y muchos políticos, de esos que no tienen otro dios que el dinero, y si puede ser en Suiza, mejor. Por eso en esta fiesta hoy volvemos a decir: “Sí se puede”.
Participantes
Cada Cincomarzada decenas de asociaciones y colectivos de la ciudad se reúnen al calor de la fiesta y la solidaridad para mostrar a todos los zaragozanos la ilusión que les anima y los quehaceres que durante todo el año desarrollan en las calles y los barrios de nuestra ciudad. Son asociaciones y colectivos de todo tipo, de todas las razas y todos los colores, sociales, culturales, deportivos, recreativos. Ellos son una muestra de la infinita riqueza y pluralidad que constituye la ciudad.
Ellos son la muestra de una ciudad, de unos ciudadanos, que no quieren vivir encerrados en el frío cemento de cuatro paredes, en el no menos frío, helado y mortal, individualismo. Asociaciones, colectivos, vecinos, gentes que quieren convivir en paz, que se preocupan los unos por los otros, que no soportan que unos pocos puedan vivir a costa del sufrimiento de casi todos y todas.
Cuando en 1838 los vecinos de Zaragoza impidieron que la ciudad cayera bajo el yugo del absolutismo y la reacción, le fue concedido el título de “Siempre heroica” que desde entonces engalana su escudo. Hoy, esas muestras de vida, esa labor cotidiana de tantos y tantas, bien podrían merecer para la ciudad los títulos de “Siempre Viva, Siempre Solidaria”, y aunque nunca figure en los escudos oficiales, bien podríamos llevarla, prendida con el mayor de los orgullos, en nuestros
corazones.
Algunos de los colectivos participantes en esta edición son: AV La Jota, AV Las Fuentes, Amnistía Animal, Aragua Asociación Deportiva, Asoc. Protectora de Gatos (4 Gatos y tú), Asociación Alfan Árabe Mugador, Asociación Amigos Mira, Asociación Aragonesa para el Empleo Justo, Asociación Cultural “México Lindo…”, Asociación Cultural A Enrestida, Asociación Cultural Chilenos en Aragón, Asociación Cultural Enacción Danza, Asociación Cultural Punto Suspensivo, Asociación Cultural Raíces Andinas (Bolivia), Asociación de Jóvenes de Aragón, Asociación de Mujeres Árabes AMA-Salam, Asociación de Residentes Argentinos en Aragón, Asociación Defensa Sanidad Pública Aragón (ADSPA), Asociación de Comidas Típica de Mi Ecuador, Asociación Hakuna Matata (Kenia), Asociación Inmigrantes Saharauis de Aragón (AISA), Asociación La Granaja 102 (Radio La Granja), Asociación Marroquíes en Aragón-Al Bughaz, Asociación Palestino Aragonesa Jerusalem, Asociación Protectora Adopciones CATUSCAN, Asociación Republicana Aragonesa, Asociación Sociocultural “Las Galápagos”, Asociación Taller Libre de Comunicación-Radio Topo, Asociación Vecinal de la Madalena “Calle y Libertad”, Asociaciones Domus Laris, Caracol Zaragoza-Red de personas por la Autonomía Zapatista, Chunta Aragonesista, Cimmerios Moto, CMAPA, Colectivo de Jóvenes Comunistas, Colectivos de Afectados por el Pánico y la Agorafobia (CAPAZ), Comité de Solidaridad Internacionalista, Confederación Nacional del Trabajo-CNT Zaragoza, Trabajadores Contratas del Ayuntamiento, EQUO, Federación de Asociaciones de Barrios de Zaragoza, Fundación Africana Subsahariana, Fundación Federico Engels, GATOLANDIA, GreenPeace, Intermon Oxfam, Izquierda Anticapitalista y El Cantero, La Polilla, Ligallo de Fablans de Zaragoza, Marea Blanca y Marea Verde, Partido Animalista contra el maltrato animal, Partido Comunista de Aragón, Pedalea, Peña Los Jamacucos, REACH Internacional, Servicio Voluntariado y Juventud, Sindicato de Estudiantes de Izquierdas-SEI, Ultra Marazul, UM-DRAIGA-Amigos del Pueblo Saharaui en Aragón, Vegan Hope Animal Association.
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La primera Cincomarzada | Ricardo Álvarez (primer presidente de la FABZ)
En noviembre de 1978 celebramos la Asamblea Constituyente de la Federación de Asociaciones de Barrio de Zaragoza. Es interesante recordar algunos párrafos del preámbulo del Programa aprobado en
aquella asamblea. Respecto al sentido del movimiento ciudadano se comenzaba diciendo: Los grandes capitalistas han encontrado en la ciudad, y más en particular en los barrios, un nuevo campo para obtener sustanciosas ganancias a costa del deterioro de la vida en la gran ciudad. El barrio se ha convertido para ellos en el final del ciclo de explotación que comienza en la gran empresa. Inmobiliarias, constructoras, empresas concesionarias de servicios (transporte, basura, abastecimiento) y grandes cadenas comerciales, tienen la ciudad como fuente de sus ganancias privadas.
¿Son tan anacrónicas estas frases? El primer Secretariado, órgano de gobierno de la Federación, estaba constituido por cinco personas: Ricardo Álvarez (Torrero), Ricardo Berdié (San José), Virgilio Marco (Picarral), José Luís Martínez Blasco (La Cartuja) y Santiago Villamayor (Almozara). El primero y el último eran independientes, ligados a grupos cristianos alternativos (Comunidades Cristianas Populares); el segundo y tercero pertenecían entonces al Movimiento Comunista; el cuarto era miembro del Partido Comunista de España.
Fue este último, José Luís Martínez, quien, allá por el mes de enero de 1979 planteó la necesidad de recuperar la cincomarzada. Algunos ni siquiera habíamos oído hablar de ella. Tuvo que empezar por explicarnos su historia, como celebración de la defensa que los ciudadanos hicieron de su ciudad en 1838 frente a una columna carlista, y cómo había cristalizado en una fiesta popular campestre en la Arboleda de Macanaz, fundamentalmente. Dado que la acción había tenido un franco carácter liberal (de izquierdas, diríamos ahora), al defender el orden constitucional vigente, la fiesta sólo se celebraba con los gobiernos liberales y era prohibida cuando subía al poder el partido conservador (la derecha).
Hacía más de tres años que Franco descansaba (evocadora palabra) en el Valle de los Caídos, pero todavía la Policía Nacional exhibía sus grises uniformes. Así ataviados, y con varios caballos debajo, nos esperaban a las diez de la mañana del domingo más próximo al 5 de marzo del 79 en la Arboleda de Macanaz, sitio elegido para conservar las tradiciones interrumpidas desde la Guerra Civil del 36.
La negociación fue tensa (ya era un gran logro el poder “negociar” con las llamadas Fuerzas de Orden Público) pero era evidente que no iban a dejarnos tener la fiesta en paz. No faltaban los partidarios de mantener a ultranza la convocatoria, aun a costa de alguna costilla. Los propios del lugar, léase del barrio, dijeron entonces que en las proximidades (Parque del Tío Jorge) se jugaban los domingos varios partidos de futbol y que siempre había mucha gente. Y, la verdad, a aquella temprana hora casi había más grises que vecinos junto al Ebro.
Con lo cual, la decisión que se adoptó fue la de recoger bolsas y garrafas y pasear en aquella soleada mañana (eso sí) hacia el parque próximo. Curiosamente, la transición debía de comenzar a hacer sus efectos, porque los grises se perdieron por el camino y ya no los volvimos a encontrar.
Fue la primera Cincomarzada del postfranquismo, cuando el cinco de marzo no era fiesta en ningún sitio (como ahora) y tampoco en Zaragoza. Y, como es obvio, en esa mañana de domingo no hubo en el Parque del Tío Jorge ni megafonía, ni escenarios, ni multitudes. Tan sólo un grupo de vecinos de las asociaciones con una pancarta, dispuestos a recordar una antigua tradición de la Zaragoza liberal que logró sintonizar en el imaginario colectivo, tal y como demuestra la evolución y pujanza de la fiesta hoy en día.
















