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Comienzan los trabajos de exhumación de una fosa común en Gurrea de Galligo

Los jóvenes Saturnino Til Luna y Ramón Navarro Sus fueron asesinados a manos de los falangistas en agosto de 1936. Sus cuerpos han yacido en una fosa ubicada en un paraje conocido como Monte Puilatos. Las labores de localización de la fosa darán comienzo el próximo 25 de agosto.
| 22 agosto, 2017 07.08
Comienzan los trabajos de exhumación de una fosa común en Gurrea de Galligo
Lugar de enterramiento de Saturnino Til Luna y Ramón Navarro Sus. Foto: ARICO.

Los trabajos arqueológicos de localización de la fosa común ubicada en el Monte Puilatos en Gurrea de Galligo, donde yacen desde hace 81 años los cadáveres de los jóvenes Saturnino Til Luna y Ramón Navarro Sus, asesinados por falangistas en agosto de 1936, se llevará a cabo el próximo 25 de agosto. Tras la solicitud realizada por familiares de Saturnino Til Luna, ARICO (Asociación por la Recuperación e Investigación Contra el Olvido) procederá a realizar la exhumación con el fin de darles digna sepultura. Los trabajos serán dirigidos por los arqueólogos Francisco Javier Ruiz Ruiz, Francisco Javier Ortiz Lejarza y José Ignacio Piedrafita Soler, junto a la antropóloga forense Miriam Gracia Martínez.

Los cuerpos de los jóvenes fueron abandonados allí por sus asesinos, hasta que varios días después la familia de Saturnino Til fue avisada por una persona que había encontrado los cadáveres, deteriorados por la acción de las alimañas. Los cuerpos fueron enterrados por un hermano y un cuñado de Saturnino Til, pero sus defunciones nunca fueron inscritas en el Registro Civil de Gurrea de Galligo.

Saturnino Til nació en Gurrea de Galligo el 16 de octubre de 1907, trabajaba como labrador y estaba soltero. Saturnino era hermano del entonces alcalde de Gurrea de Galligo, perteneciente al Frente Popular, Ramón Til Luna que huyó del pueblo tras la toma por los golpistas. El 29 de septiembre de 1936, su padre Mariano Til Polo de 74 años, y su hermano Mariano Til Luna, de 31 años, junto a otros 13 vecinas y vecinos de Gurrea de Galligo fueron asesinados por falangistas.

La ubicación de la fosa común es bien conocida por los familiares de Saturnino Til Luna. Según los testimonios familiares recabados, la fosa se localizaría en la parcela nº 76 del polígono 15 de Gurrea de Galligo, en la partida de La Sarda, paraje conocido como Monte Puilatos. La finca abarca 57,06 hectáreas, en su mayoría ocupadas por monte bajo y pinares, pero donde también hay carios campos de labor dedicados al secano, al cultivo de almendros y a pastos. La fosa se encontraría en la esquina nordeste de uno de estos campos de secano, con una extensión total de 33.052 m2  .

Esta fosa se encuentra recogida en el Mapa de Fosas de Aragón, elaborado por la entonces Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón entre los años 2007-2010, donde se recoge la siguiente descripción:

“La cuarta fosa existente en término de Gurrea de Gállego se encuentra en el borde un campo cultivado del Monte de Puilatos, en término de Gurrea pero ya al este de la autovía Huesca-Zaragoza. […] Esta fosa se halla aislada en medio del monte de Puilatos, junto a un campo destinado al cultivo de cereales de secano. Aunque es término de Gurrea de Gállego se encuentra situada al este de la autovía Huesca-Zaragoza. Contiene los restos de dos vecinos de Gurrea de Gállego asesinados por los sublevados. Se trata de Saturnino Til Luna y Ramón Navarro Sus y ambos murieron en el verano de 1936. […] Desde hace un par de años ha sido dignificada con dos pequeñas cruces blancas, pero hasta esa fecha únicamente un círculo de piedras indicó el lugar del enterramiento, respetado siempre por el propietario de la finca”.

El lugar donde fueron enterrados los cadáveres dentro de la parcela fue respetado por el propietario de la finca y se halla actualmente marcado con cruces, una acumulación de piedras y un cercado artesanal. Por ello, los trabajos arqueológicos se centrarán en ese punto.

Previamente, se realizará una prospección intensiva y sistemática del área de trabajo mediante el uso de un detector de metales que pueda indicar la presencia en el subsuelo de algún objeto metálico como es el caso de las evidencias balísticas (casquillos o proyectiles) u otros elementos asociados al enterramiento clandestino. Durante este proceso, mediante el GPS se georreferencia el punto del hallazgo; posteriormente, se rellena una ficha de registro y se individualiza el objeto en una bolsa etiquetada.

ARICO espera contar con alguna subvención pública para financiar este proceso que incluye la investigación histórica, los trabajos arqueológicos de campo de localización y exhumación de la fosa común, la restauración de los objetos personas que se hallen, la memoria arqueológica final, los informes antropológico-forenses de los restos óseos, la identificación genética (ADN), el homenaje público y la entrega de los restos a los familiares, así como su posterior entierro.

De momento, los gastos serán asumidos por la Asociación. En fechas próximas, se solicitará una de las ayudas que concede la Diputación de Uesca para fomentar la Memoria Histórica. Si fuera necesario, la Asociación valorará la solicitud de subvención al Gobierno de Aragón, cuando convoque las prometidas ayudas a la Recuperación de la Memoria Histórica Democrática en Aragón.

22 agosto, 2017

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